Coordinador general del IDC: “Los estibadores son clave para el progreso del Estado” ¿Encontraste un error? Avísanos

Por José Francisco Díaz

@PortalPortuario


Jordi Aragunde, coordinador general del IDC. Img: CAT Argentina

El Consejo Internacional de la Estiba (IDC, por sus siglas inglesas) es una confederación sindical global fundada en Santa Cruz de Tenerife en el año 2000. Actualmente cuenta con más de 100.000 estibadores de los cinco continentes afiliados, y trabaja para defender a los trabajadores y sus puestos de trabajo mediante la formación y la mejora continua de sus condiciones laborales.

Con sede en Barcelona, España, el IDC está organizado en seis zonas (Europa, África, Costa Oeste de Norteamérica y Pacífico, Costa Este de Norteamérica, Oceanía y América Latina), cada una con su Coordinador nombrado en Asamblea.

El coordinador general del IDC, Jordi Aragunde, en entrevista con PortalPortuario.cl, en el marco de la conmemoración del Día del Trabajador Portuario, analiza la situación de los estibadores a nivel global y envía un mensaje a sus pares chilenos a quienes señala como puntales del desarrollo del país.

¿Qué diagnóstico tienen de la actual situación de la estiba a nivel global?

Los estibadores somos un colectivo muy unido en la esfera internacional a pesar de las diferencias culturales, económicas… que pueden haber entre Europa, América, África, etc. Esta posición nos otorga una gran fuerza para presionar a Administraciones públicas y empresas para dignificar nuestra profesión, tanto a nivel de formación como de seguridad y ser capaces de luchar conjuntamente por la mejora de nuestras condiciones laborales y profesionales.

En el International Dockworkers Council somos más de 100.000 los trabajadores en todo el mundo que luchamos por los mismos objetivos.

¿Qué países presentan mayores avances en relación a derechos laborales, cuáles están más retrasados?
Nunca se puede hablar de retraso. El concepto en sí mismo denota lucha de clases, y es algo que desde la estiba no concebimos. En todo caso, luchamos por una igualdad de oportunidades a escala internacional y en todos los puertos del mundo.

Si bien es cierto que las condiciones socio-políticas e históricas pueden hacer creer que en Europa o en los países occidentales hay más avances, sin embargo, éstos no se dan a la misma velocidad que los cambios que se producen en otras latitudes. La fuerza de la unión de los trabajadores que le comentaba anteriormente hace que en estos países los cambios a mejor se produzcan más rápido.

¿Qué aspecto y/o temas están pendientes para mejorar la situación de los estibadores?

Tenemos varios frentes entre los que destacan, como he comentado la igualdad de condiciones formativas y de seguridad. No obstante también cabe señalar, por ejemplo, el progresivo avance de la robotización y automatización de las terminales portuarias, un asunto que nos preocupa a nivel global, por cuanto puede suponer la pérdida de empleo de miles de trabajadores y la consiguiente pérdida de competitividad a nivel social en los países donde se lleve a cabo. Los estibadores seguiremos siendo un colectivo necesario: no en vano, por nuestras manos pasa el 85% del comercio internacional.

Por otro lado, a nivel más político, los organismos internacionales deben darse cuenta de la necesidad de converger hacia un modelo común que simplifique y mejore la calidad en la tarea de los profesionales de los puertos.

¿Cómo ven la automatización de los terminales, creen que precarizará la labor portuaria o abre nuevas puertas para el desarrollo de los estibadores?

Es un arma de doble filo. Por un lado puede denotar una pérdida de empleos y, por otro lado, no podemos obviar que el desarrollo tecnológico puede mejorar las condiciones de vida de los propios trabajadores. Este es un tema capital y en el último Congreso Mundial del International Dockworkers Council dedicamos una de las jornadas a estudiar y analizar los supuestos que la automatización puede aportar, tanto los negativos como los implícitamente positivos.

La formación, tanto laboral como profesional, debería ser la moneda de este cambio: los estibadores no estamos dispuestos a dejar perder miles de empleos en todo el Mundo y seguiremos luchando unidos para que las condiciones sean las más aconsejables en todos los países.

A propósito de lo anterior… ¿Cómo sienten que ha evolucionado la labor de los trabajadores portuarios en los últimos años?

Los estibadores portuarios están cada vez más capacitados profesionalmente para desenvolverse en la tarea de la carga y descarga de mercancías en los puertos. En los últimos años se ha evolucionado de manera muy positiva y, aquí, el trabajo de los sindicatos, tanto a nivel local, como en la labor que hace el IDC a escala mundial, ha hecho que el número de siniestros haya descendido drásticamente. No obstante, no estamos contentos aún. Nuestra pretensión es llegar a erradicar completamente el número de víctimas (fallecidos o heridos) en nuestros puestos de trabajo. Esta seguridad en el trabajo va unida a la formación. Sin una, la otra no existiría.

En un mundo global donde las grandes empresas, Gobiernos y corporaciones pugnan por abaratar los costes, los sindicatos batallamos porque esta situación no se torne en contra de los derechos laborales y se siga progresando en la mejora de las condiciones.

¿Qué lecciones deja el conflicto de la estiba en España?

España ha sido un claro ejemplo de que la unión hace la fuerza. El Gobierno quería dilapidar los derechos que los trabajadores hemos sabido ganar con el paso de los años a expensas de algunas empresas. Además lo quería hacer en un momento en que el conjunto de los puertos españoles están experimentando un notable crecimiento gracias, en buena parte a la profesionalidad de los estibadores y la gestión de las empresas que desde el principio del conflicto han apoyado nuestras reivindicaciones. La excusa era la Sentencia de la Unión Europea y, bajo esta premisa, el Gobierno español deseaba eliminar derechos laborales forjados por años de lucha sindical. Finalmente no lo han logrado.

Esta misma semana se sigue negociando con la “nueva” patronal para llegar a un punto en el que los trabajadores logremos abrirnos a un nuevo marco laboral que afectará y beneficiará a todo el sector.

¿Qué mensaje pueden enviar a sus pares chilenos?

Chile es un país muy avanzado a nivel político, social y económico. No tiene que envidiar a las grandes economías del mundo. Los puertos son un claro motor de crecimiento y, en este contexto, los estibadores son clave para el progreso del Estado. El comercio exterior de Chile –al margen de las importaciones y exportaciones a Latinoamérica- depende, en buena parte de que los trabajadores portuarios crean en sus propias posibilidades y en que la formación profesional y laboral es un input suficientemente importante para hacer progresar al país.

Y latinoamericanos…

Se puede decir lo mismo para el conjunto de compañeros de Latinoamérica. El International Dockworkers Council tiene una amplia implantación en la zona y, pese a problemas coyunturales, los estibadores americanos saben que cuentan con total apoyo de los compañeros de todos los rincones del mundo en su reivindicación por asentar el trabajo de la estiba como uno de los pilares de crecimiento de los diferentes países. Nuestro lema es muy claro al respecto: “You’ll never walk alone again”.


 

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