Filial portuaria de SAAM en México duplica su transferencia de carga desde su apertura ¿Encontraste un error? Avísanos

Por Luis Alberto Zanela, T21

@BetoZanela 


La Terminal Marítima Mazatlán (TMAZ), filial portuaria de SAAM en México, ha duplicado la transferencia de carga desde su inauguración en noviembre de 2012. El volumen subió, de acuerdo a la compañía, debido a la diversificación de cargas.

Según una nota de nuestro medio asociado T21, cuando el grupo chileno SAAM participó en 2011 en la licitación para desarrollar una terminal marítima en el Puerto de Mazatlán, lo hizo con un modelo de negocio en mente que, si bien ha rendido frutos, dio un golpe de timón hacia la diversificación de mercancías.

Aunque el grupo ya participaba en el mercado de remolcadores, la empresa filial con la que SAAM comenzó a operar en puertos mexicanos fue Terminal Marítima Mazatlán, manejando prácticamente solo contenedores, pero su apuesta fue más allá hasta conseguir otros movimientos como carga a granel y automóviles, incluso en operaciones de cabotaje.

Para noviembre de 2012 la empresa comenzó a brindar servicios y en estos últimos siete años sus volúmenes se han duplicado, narró en entrevista con T21 Mauricio Ortiz, Director General de TMAZ, quien sostuvo que, con las soluciones específicas a cada cliente, el recinto se convirtió en un puerto boutique.

“Nosotros entendemos que, si bien Mazatlán es un puerto pequeño, nosotros hemos sabido identificar oportunidades en el mercado, hay cargas que no pueden ser atendidas en otros puertos como Manzanillo o Lázaro Cárdenas y nosotros hemos detectado que nos convertimos en un puerto boutique, con soluciones particulares para cada cliente”, sostuvo Ortiz.

Por ejemplo, de mover cero automóviles terminados al finalizar 2012, cerró en casi 100 mil en 2018, con proyecciones de llegar a 200 mil unidades maniobradas en el corto plazo, para lo cual se ha preparado en infraestructura pues, aunque fue un nicho que no contempló de inicio, su competitividad le permitió atenderlo eficientemente con clientes como Nissan, Ford y Mitsubishi, aunado a un último contrato con una cuarta armadora; esto solo de 2015 a la fecha.

“Creemos que vamos a seguir creciendo por las posibilidades que ofrece Mazatlán, como es el atraque inmediato sin que los buques fondeen, tenemos despacho aduanal muy ágil y además posibilidades de crecimiento de carga. Anexamos dos patios de la API y que nos van a permitir crecer y llegar a volúmenes hasta de 200 mil vehículos por año”, sostuvo el directivo.

Otros mercados

Dentro del modelo inicial de negocios de TMAZ se encontraba, además de los contenedores, mover granel mineral, lo cual no se concretó debido a la coincidencia en aquellos tiempos con las restricciones que el gobierno federal impuso a la exportación de esta mercancía después de comprobar la participación del crimen organizado en la actividad, llegando incluso a retener barcos cargados en puertos como Manzanillo y Lázaro Cárdenas.

Sin embargo, la empresa logró continuar con operaciones en carga suelta donde, en palabras de Mauricio Ortiz, pasó de 50 mil hasta 500 mil toneladas anuales de productos como el acero, utilizado en industrias como las de envasado para atún y automotriz, con lo cual logra una logística redonda, pues importa el acero como insumo y regresa al puerto para exportación como producto terminado.

“Creemos que la industria del acero va a ser palanca de desarrollo en el puerto y, de hecho, acabamos de cerrar un contrato con una empresa con un volumen que hasta 2021 vamos a incorporar 200 mil toneladas adicionales de acero que va a la industria automotriz y eso demuestra que Mazatlán es una alternativa viable y vamos a seguir creciendo”, abundó.

En el tema de los contenedores el crecimiento ha sido un poco más lento, pero lo ha habido, añadió el entrevistado, pues pasó de 39 mil 263 al cierre de 2012, hasta 48 mil 189 en 2018.

En opinión de Ortiz, la infraestructura de la terminal y la eficiencia del ferrocarril han sido los factores determinantes para que el puerto esté avanzando en volúmenes. De hecho, informó que TMAZ buscaría allegarse de más área de muelle y patios toda vez que su contrato lo permite en un 20%, con lo que llegaría prácticamente a las 20 hectáreas desde las poco más de 16 que tiene.

“En temas positivos se estima que en el corto plazo los cruceros tengan una terminal propia, ahora los atiende API Mazatlán en un muelle público, nosotros también operamos un muelle público para diferentes cargas, pero si en el corto plazo, menos de tres años, ellos van a licitar una terminal de cruceros y eso va a permitir que recibamos una mayor cantidad de buques, (ahora los cruceros tienen prioridad de atraque por los pasajeros), y por otro lado nos va a permitir recibir y sumar nuevas áreas de muelle”, enfatizó Ortiz, quien dijo que las inversiones se irían dando de acuerdo con sus proyecciones de mercado, pero incluirían bodegas y más equipamiento.

Desde que entró en funciones, TMAZ lleva invertidos más de 30 millones de dólares en la construcción del muelle, dos grúas Gottwald de 100 toneladas y 75 máquinas en patios.

Impulsar cabotaje

Mazatlán es uno de los puertos más competitivos para el desarrollo de tráficos marítimos domésticos, pues una parte del recinto portuario no está dentro del recinto fiscal y eso ha facilitado algunas rutas, desde la óptica del director de TMAZ.

“Hoy en día existe un mercado interesante desde Guerrero Negro donde está la salinera más grande del mundo hacia Mazatlán y recibimos un volumen interesante de sal a granel y súper sacos, de ahí se distribuye a distintas zonas del país como Sinaloa, Nayarit y Jalisco; y también tenemos otro cabotaje interesante, llevamos más de un año y medio con productos que van de Salina Cruz con un cliente que produce cianuro que viaja en contenedores, que los descargamos hacia el norte del país principalmente usado en faenas mineras, el tráfico lo hace Navemar”, dijo.

Asimismo, Mauricio Ortiz agregó que también la terminal ha participado en envíos spot de cabotaje como zarpes de buques con madera entre Mazatlán y Santa Rosalía, aunque el esfuerzo actual más importante consiste en una ruta entre el puerto sinaloense y Ensenada, sin que haya dado mayor información sobre el proyecto debido a que, aseguró, habrá que empatar las necesidades entre oferta-demanda y en eso está trabajando junto con la API.


 

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