Matthew Taylor asegura que sector portuario chileno debe avanzar en “adecuarse” a la frecuente llegada de buques de grandes dimensiones ¿Encontraste un error? Avísanos

Por Nicolás Birchmeier Rivera

@PortalPortuario


Matthew Taylor, gerente general de Empresas Taylor. Foto: PortalPortuario.cl

La llegada de buques de las clases Neo Panamax y Post New Panamax ya comienza a ser una realidad que se da con mayor frecuencia en los puertos chilenos, por lo que todos los actores de la actividad portuaria del país deberían “adecuarse” a este escenario para dar atención a los portacontenedores de estas características. Así lo piensa Matthew Taylor, gerente general de Empresas Taylor, quien además concuerda que será el desafío que se deberá enfrentar durante los próximos años.

En conversación con PortalPortuario.cl, Taylor señaló que lo anterior se debe a que en el último año disminuyó la cantidad de recaladas de barcos portacontenedores en los puertos del país, sin embargo el volumen transferido no muestra variaciones, sino más bien, incrementó.

El ejecutivo de Empresas Taylor expresó que “desde un punto de vista de la industria de los portacontenedores, en particular, ese segmento lo más probable es que lleguemos ahora a que el número de recaladas no aumente ni disminuya. Probablemente las desviaciones sean de tipo estacional que en tendencia y básicamente ya estamos viendo barcos de gran tamaño recalando, entonces efectivamente que el aumento en la cantidad de contenedores transferidos vaya,  más bien, seguida por un aumento de las naves”.

“En ese sentido, la infraestructura portuaria se tiene que adecuar a eso, a barcos más grandes, con más cargas, efectivamente a la capacidad de transacción de descarga y hacer la gestión documental asociada, la capacidad de la logística de transporte que es anterior o posterior a la descarga, es algo que tenemos que estudiar y eficientar”, manifestó.

Por otra parte, Matthew Taylor comentó que estas operaciones con grandes buques portacontenedores implicará que los actores a cadena logística portuaria deberán adecuarse a estos cambios para dar mayor eficiencia a sus servicios dentro del sistema.

“El volumen de carga no está disminuyendo, por el contrario, está aumentado y por lo tanto cada recalada portuaria es una operación en sí cada vez más complicada. Si hace unos años atrás una operación de descarga en Valparaíso podría haber estado entre los 1.000 contenedores, como perfectamente hoy día puede superar ese número, y eso significa mayor nivel de transacción con los organismos reguladores como la Aduana, a lo que el operador de contenedores ya debería contar con sistemas informáticos, y los niveles de complejidad, es decir la cantidad de entidades con las cuales me tengo que contactar y mantener información ha aumentado”, apuntó el ejecutivo.

En este contexto, Taylor mencionó que “esto implica desafíos a empresas como la nuestra, los agentes de naves, que antes podían atender una oficina chica y atender a tres o cuatro personas y hoy día la verdad es que el volumen de clientes que estamos teniendo ha aumentado, efectivamente por el nivel de transacciones”.

“Hoy día, la verdad, la perturbación puntual respecto de las recaladas sobre el sistema carretero es muy grande y la pregunta es si tenemos infraestructura suficiente para poder dar cuenta de esto. En general es el fenómeno de mayor complejidad y creo que de alguna forma va a caracterizar el futuro de la logística en los próximos años y dar respuesta a eso, efectivamente va a hacer la diferencia y va a permitir pasar a ser un país efectivo o quedarnos rezagados”, cerró.


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