Los puertos inteligentes serán puertos sustentables

Por María José Padin

 

Nuestra industria ha sido, durante años, un eslabón muy importante en la cadena de suministros. Pero en contraposición, sigue siendo una industria que está, en la mayoría de los casos, por debajo de la transformación digital. Esto lo podemos ver reflejado en infraestructura que no acompaña los nuevos procesos logísticos, de la mano del incremento de buques cada vez más grandes y con mayor movimiento de carga, lo cual deviene en mayor tráfico y operaciones. Además, se suma la sustentabilidad, de la cual mucho se habla pero poco se conoce y poco se pone en práctica.

Tal es así que el tópico “sustentabilidad” fue uno de los ejes de discusión que configuraron el Smart Digital Ports of the Future, uno de los eventos más relevantes a nivel mundial en cuanto a digitalización portuaria. Allí, disertantes de diferentes empresas ligadas a la logística convergieron en la necesidad cada vez más imperiosa de colaboración entre los diversos actores que intervienen dentro de la cadena de suministro, así como de la sistematización y tecnificación de los procesos de las terminales; sin dejar de lado que esto debe arrojar como resultado una contribución cada vez mayor al ecosistema y a la sociedad.

En definitiva: colaboración, tecnología y sustentabilidad harán al Smart Port del futuro.

Pero ¿a qué nos referimos cuando hablamos de puertos más inteligentes y sustentables?

Entender

Para dar respuesta, es necesario reconocer dos actores importantes del universo portuario: por un lado, los productos con los que cuentan las diferentes terminales, y por el otro el partnership, fruto de las negociaciones con los proveedores de tecnología.

La relevancia de los productos está en que dan confiabilidad a los datos, lo que lleva a tomar decisiones acertadas. Al mismo tiempo, contar con partners tecnológicos eficientes es un factor clave para adoptar cambios de manera rápida y, sobre todo, segura.

De la unión de estas dos aristas emergen soluciones adaptables a cada terminal que, de la mano del uso consciente de los recursos, comienzan a enfocarse en procesos tales como el monitoreo y el pronóstico del tiempo, la planificación del tráfico asistido, la implementación de marcadores virtuales para reemplazar boyas y luces, o el control en tiempo real de los movimientos de los buques para manejar digitalmente activos tales como remolcadores.

Implementar

A su vez, en respuesta al cambio del cual los nuevos Smart Ports vienen siendo protagonistas, se han realizado grandes inversiones edilicias, tales como la instalación de paneles solares, el cambio de luces tradicionales por LED, la utilización de mecanismos de fuerza híbridos, manipulación electrónica de contenedores a través de remolcadores y vehículos eléctricos dentro de las instalaciones, etc.

En ese sentido, los proveedores logísticos ofrecen cada vez más soluciones energéticas ecológicas, reduciendo así en un 20% el uso de combustible 1. De esta manera, se puede lograr un mejor provecho de los movimientos de las flotas por cada hora de uso, optimizando el uso de la energía disponible.

Camino a ello, el sector comenzó a tomar contacto con nuevos conceptos como es el de la resiliencia energética, que apunta a tomar en cuenta la siguiente ecuación: a medida que se electrifiquen más equipos de manipulación de carga (el consumo de energía cambia de diesel a electricidad) aumenta la dependencia de los servicios públicos para mantener las operaciones. Y para lograrlo, la resiliencia energética busca llevar los procesos a una microred. ¿Qué implica llevar a cabo una microred? Implementar un sistema capaz de cargar, generar y almacenar energía en una red distinta a la red de energía tradicional.

Es acá donde los paneles solares cobran relevancia en el camino hacia la sustentabilidad, al ser la primera medida que adoptan las terminales para reducir los costos y la dependencia energética: una inversión que da resultados inmediatos a un costo menor.

Colaborar

Sin lugar a dudas, la tecnología nos ayuda a encontrar oportunidades y poder tomar decisiones al respecto. Hoy en día, estas decisiones están ligadas a la reducción de costos en las operaciones y gastos, virando hacia mecanismos más eficientes e invirtiendo en mejoras edilicias que acompañen el crecimiento del sector.

Pero la sustentabilidad no se reduce solo a estos procesos y mejoras: el gran reto y objetivo que persiguen los diferentes puertos del mundo (y quienes forman parte del mundo portuario) para convertirse finalmente en Smart Ports que a su vez sean sustentables es trabajar en la reducción de huella de carbono, tema que viene siendo centro de discusión en diferentes foros internacionales sobre cambio climático y sustentabilidad alrededor del mundo.

Múltiples casos de estudio han arribado a la conclusión de que, para comenzar con la reducción de la huella de carbono en las vías navegables, es necesaria la participación y acción no sólo interna de cada puerto sino de los distintos actores que intervienen en la cadena: proveedores logísticos, otras terminales, etc., y así producir una retroalimentación colaborativa. Acciones por separado pero en conjunto, que darán como resultado un sistema de gestión medioambiental mancomunado y de buenas prácticas aplicables en el tiempo.

Claro está que los resultados de estas acciones no son visibles en un espacio temporal corto, sino se prevé que tendrán los primeros impactos en aproximadamente diez años desde su adopción.

Varios son los proyectos que se han presentado en todo el mundo, y muchos de los que ya están siendo llevados a cabo muestran los primeros resultados, tomándose como casos de estudio para la implementación de estas mejoras. El Puerto de Rotterdam redujo en casi un 12% la emisión de carbono en sus vías fluviales gracias al cambio sustancial en la generación de electricidad a través de fuentes renovables. Esto implicó, además, un aumento en el tráfico marino, una mejora en el ecosistema acuático y en la calidad de la población aledaña. Se espera que, para el 2050, las emisiones de carbono se reduzcan en un 90%. 2

Entender, implementar y colaborar son las claves para lograr la reducción de la huella de carbono, contribuir a la sociedad y convertirse en una industria cada vez más sustentable comprendiendo que este último punto es transversal a la industria. La digitalización no es el final del camino, sino una parte del proceso.

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1 Dato proporcionado en el contexto de las charlas que se dieron en día 3 del evento Smart Digital Ports of the Future, donde se trató el tópico de la sustentabilidad.

2 Emisiones de carbono en el Puerto de Rotterdam caen más rápido que el promedio en Países Bajos.

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