Marwin Flores asegura que ASP-B “busca afianzar la coordinación con las autoridades de Puerto Arica” ¿Encontraste un error? Avísanos

Por Andrés Orrego Siebert

@PortalPortuario


Dejar atrás los años de fricciones  con la Empresa Portuaria Arica (EPA), pero sin perder de vista que la Administración de Servicios Portuarios de Bolivia (ASP-B) “no es un cliente más del puerto”, es una de las metas que se ha trazado el recién asumido gerente ejecutivo de la entidad aduanera altiplánica, Marwin Flores. 

Flores, en entrevista con PortalPortuario.cl, delineó parte de los desafíos en materia de modernización de la institución que espera seguir diversificando los puntos de entrada y salida para las cargas bolivianas, además de ampliar la coordinación con las empresas de su país y con la estatal chilena EPA, las navieras y todos aquellos actores que participan del ciclo importador-exportador de Bolivia.

¿Qué objetivos ha trazado para su gestión?

Constituir a la ASP-B como una empresa líder en la región relacionada a la gestión operativa, comercial y logística para el movimiento de carga boliviana, buscando optimizar tiempos y costos en beneficio del comercio exterior nacional.  Asimismo, buscamos afianzar el relacionamiento con todos los actores que evidencie una línea de apertura y genere un trabajo compartido en beneficio de toda la cadena logística. Es decir, buscamos cambiar el paradigma de relacionamiento que hasta la fecha ha venido realizando la ASP-B con actores públicos y privados, estableciendo mayor sinergia con atención a necesidades y propuestas técnico operativas que satisfagan las expectativas de la comunidad portuaria.

¿Qué impulso le dará a puertos alternativos tanto en Bolivia como en terceros países para el movimiento del comercio exterior de su país?

 Se generará una sincronía de trabajo dado que se tiene suscrito acuerdos, convenios y documentos bilaterales que afianzan la posición estratégica de la ASP-B en el continente. En esa línea, se trabajará de manera cercana en la búsqueda de opciones portuarias tanto en Bolivia como en otros países para forjar un abanico de opciones a nuestros operadores de comercio exterior.

¿Qué avances han tenido en ese sentido?

Al respecto, se viene desarrollando una agenda con los actores emplazados en diferentes puertos, que evalúe desde un punto de vista competitivo las mejores opciones para el movimiento de carga, proyectando innovación en la logística del tránsito de mercancías en el comercio exterior boliviano y adyacentes. De esta manera, perseguimos articular las cadenas productivas bolivianas con puertos de ingreso y salida, en la idea de establecer razonamientos integrales mediante la ejecución de políticas y proyectos vinculados al ámbito portuario.

¿Qué tan atractivo es para usted el uso de la hidrovía y los terminales paraguayos, uruguayos y argentinos para mover cargas de Bolivia?

Sin duda, para el Estado boliviano el contar con opciones factibles por el Atlántico nos marca una nueva pauta en la forma trabajo que va más allá del que desarrollamos actualmente por puertos tradicionales. Es importante mencionar que a la fecha estas opciones ya han sido exploradas y están siendo utilizadas. Por ello, según última información que recibimos, más de dos millones de toneladas se movilizan a nivel exportaciones por la Hidrovía, proyectando un sinfín de posibilidades que puedan marcar a futuro un cambio en el paradigma y estructura de la cadena logística en esa región.  Ese trabajo está vinculado al fomento de una mayor presencia del Estado propulsando esquemas de producción e incentivando la competitividad en ritmos de carga creciente y manejo de grandes volúmenes en carga suelta como en contenedores.

El último año, la relación entre las autoridades del Puerto de Arica y ASP-B fue friccionada. ¿Cómo planteará usted esa relación?

 Basados en la nueva política de Estado de una apertura plena en el relacionamiento con todos los países -en especial los de nuestra región-, se busca afianzar la coordinación con las autoridades de Puerto Arica, a fin de plasmar una sinergia de acciones que vayan en beneficio del comercio boliviano.

¿Cómo se ha materializado esa coordinación? 

De manera regular se estuvo coordinando con personal de la EPA a objeto de definir los mejores mecanismos para la atención oportuna de la carga, considerando que se registraron mercancías en rezago durante los meses de octubre y noviembre debido a conflictos fuera del ámbito comercial y operativo, además de que el mes de diciembre, es por naturaleza, el mes que mayor flujo de carga boliviana se despacha por el Puerto de Arica.

Recientemente, usted visitó la Empresa Portuaria Arica ¿Qué impresión se llevó del encuentro y de los funcionarios locales?

Una muy buena impresión. Sin duda creo que se tendrá un buen relacionamiento con los actuales directivos y personal de esta empresa. En esa medida considero que tenemos varias tareas pendientes que, con el compromiso de todos, espero arriben a buen puerto dando certidumbre y beneficios a nuestro comercio bajo una premisa fundamental e irrenunciable, que la ASP-B no es un cliente más en puerto, sino es el agente aduanero acreditado por el Estado boliviano.

¿Qué problemas cree usted que deben resolverse para dar mayor agilidad al tránsito de cargas de su país por puertos chilenos, en especial, Arica?

Uno de los principales temas que debemos atender está vinculado con el régimen naviero dado que hay limitaciones en la devolución de contenedores en territorio boliviano por varios factores. La idea es fomentar un mecanismo de trabajo que sea beneficioso tanto para ellos como para los operadores de comercio exterior y el sector transporte, concentrados en concretar mecanismos de trabajo que posibiliten mejores opciones dado que el ámbito naviero tiene una fuerte articulación con la gestión portuaria y desencadena en el tránsito de mercancías vía transporte terrestre. Asimismo, durante los próximos días se presentará una propuesta de incentivos que agilicen los tiempos en los despachos portuarios.

 ¿Está dispuesto a autorizar el uso de la Zona de Extensión Portuaria de Arica en caso de que el puerto requiera mover cargas bolivianas a ese recinto por temas de espacio?

 Conocemos de las características del ZEAP y puede convertirse en un eslabón interesante dentro la cadena logística siempre y cuando eso no implique mayores costos. Bajo esta premisa es necesario trabajar de manera coordinada en una normativa bilateral que se encuentre vinculada al respeto de los Tratados y acuerdos vigentes generando un nuevo esquema de gestión.

Usted informó el movimiento de 90 mil toneladas de carga boliviana en el Puerto de Ilo, en Perú. ¿Qué tan atractivo es ese complejo portuario para ustedes frente a los terminales chilenos?

Vemos con buenos ojos lo que ha estado ocurriendo en Perú hasta la fecha, ya que se ha generado una apertura de mercado que es beneficiosa porque por esta terminal estamos manejando cargas con las cuales teníamos limitaciones a través de puertos tradicionales. Por ello es necesario cimentar este relacionamiento a partir de las decisiones que está desarrollando el Gobierno peruano como, por ejemplo, la noticia respecto a las inversiones para reforzar el muelle de atraque y otro tipo de inversiones que van sumando una serie de acciones que vayan en beneficio del comercio boliviano.

 ¿Cuánta carga planean mover por Ilo el 2020?

Considerando que desde el 2018 registramos incrementos del 300%, vemos una proyección que asegura la opción de Ilo principalmente para fierros y carga proyecto con lo que para la siguiente gestión se pretende mejorar los datos de la presente en un 10 a 20%.

Empresarios de su país emplazaron en varias oportunidades a ASP-B por cobros que hace por sus operaciones en Arica, algo que en ese puerto levantaron como un argumento durante el último conflicto por las tarifas, ¿Qué piensa usted al respecto y qué puede decirles a las empresas de su país sobre este tema?

A nivel interno ya se sostuvieron varias reuniones con representantes del sector privado y transporte vinculados a un relacionamiento más estrecho que genere consensos de criterios en beneficio tanto a la ASP-B que tiene una razón de ser, un origen y funge en representación del Estado boliviano como del empresariado, que es uno de los motores de la economía boliviana.

¿Qué proyectos planea usted desarrollar durante su gestión?

Se viene trabajando a nivel técnico, operativo y comercial en la consolidación de un esquema relacionado a generar propuestas tangibles en el corto y mediano plazo. Al respecto, considerando que estamos en un periodo de transición, se generarán los cimientos para un trabajo que tiene un horizonte de proyección de cinco a diez años.
En ese sentido, se tienen un pool de proyectos que al momento están siendo evaluados a través de informes técnicos de condiciones previas y estudios que nos permitan establecer certidumbre y contar con una hoja de ruta definida en el marco de las competencias y funciones que tenemos.

Compartir