[Opinión] Leopoldo Santíbañez: “Desafíos que se abren para Valparaíso luego del fracaso de la licitación del T2” ¿Encontraste un error? Avísanos

Por Leopoldo Santibáñez
Escuela de Ingeniería de Transporte
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso


Desde una perspectiva patrimonial, la zona del Puerto en donde se realiza la actividad portuaria quedó “excluida” del área de salvaguardia a la que Chile postuló. Lo que pocos saben es que esta situación fue advertida por UNESCO como una insuficiencia y reiteradamente se encomienda superar.

Es así que durante el encuentro del Comité del Patrimonio Mundial en Paris en 2003 se acordó aceptar la postulación del Barrio Histórico de la Ciudad de Valparaíso como Bien Patrimonial de la Humanidad, dado su carácter único e irreemplazable y se estimó recomendar activamente al Estado de Chile para ampliar el área nominada, pues en la postulación se excluía el sector costero, que es precisamente el espacio que le da carácter a la ciudad.

De tal modo, es que junto a la inscripción del Barrio Histórico de Valparaíso en el listado del Patrimonio de la Humanidad, se establece en los puntos 2 y 3 que: “se alienta al Estado Parte a proseguir sus esfuerzos para inventariar y proteger la infraestructura relacionada con las funciones históricas de la zona portuaria y los sistemas de transporte” y “se alienta además al Estado Parte a que elabore planes de ordenación de la conservación en toda la zona portuaria marítima”.

A pesar de estas recomendaciones que Chile, como Estado miembro de la Convención de UNESCO, asume como compromisos, el área costera en donde se desarrolla la actividad marítimo–portuaria, con todas sus implicancias sociales y culturales, continuó en estado de exclusión de la zona de salvaguarda patrimonial.

En 2014, luego de 11 años del nombramiento del Barrio Histórico de Valparaíso como Patrimonio de la Humanidad, se presentó el informe de la Misión de Asesoramiento para el Sitio de Patrimonio Mundial sobre el Área Histórica de la Ciudad Puerto de Valparaíso, el que fue remitido al Estado de Chile. En este texto se reitera lo solicitado en 2003 respecto a incluir el borde costero donde se desarrollan las labores portuarias dentro del área patrimonial. Esto se especifica en el punto dos de dicho informe:

“Ajustar el plan de manejo para la conservación para tomar en consideración los aspectos de paisaje cultural del patrimonio de la ciudad, incorporando a la misma estructura de gestión otros atributos patrimoniales de la ciudad que estén vinculados al Valor Universal Excepcional del sitio de patrimonio mundial, como por ejemplo el borde costero, el anfiteatro geográfico, los ascensores, la Bodega Simón Bolívar, los dos muelles (Espigón y Barón), edificios importantes en el área plana y los vestigios del antiguo sistema ferroviario. El enfoque de Paisaje Urbano Histórico (PUH) que recomienda la UNESCO podría ser un buen punto de partida para esta revisión”.

Las implicancias para Valparaiso de este modelo no son ajenas al habitante común quien ha asistido a los ya expuestos fallos:

a) Caso T2 (Espigón): El 2 de Abril del 2013, OHL (IFM hoy) se adjudica la concesión portuaria que disponía de las ultimas aguas abrigadas de la región, en un acto que escapa totalmente a la legalidad de las bases de licitación establecidas, se modifica el contrato al Terminal N° 2 ó TCVAL, lo que en términos simples y concretos significa que por un monto casi irrisorio se puede ocupar el Espigón hasta el 15 de Abril del 2021.

b) Caso Mall Barón: La comprobada ilegalidad en permisos del Mall Barón o la disputa del uso económico del borde costero, que reedita la necesidad del habitante de establecer participación de la ciudad contra el interés permanente de los sectores inmobiliarios, el retail, el turismo u otros ávidos e interesados en rentabilizar su uso.

c) Caso TPV (Terminal de Pasajeros de Valparaíso): Autorización de EPV para la instalación de un terminal de pasajeros dirigido al turismo marítimo y construido en áreas patrimoniales cercanas a la costa.

d) Casos Cargas Limpias: conflicto que enfrenta a transportistas con TPS, ZEAL(AZVIT), EPV, Aduanas y Trabajadores Portuarios.

Asistiendo a estos últimos acontecimientos del Terminal 2, que dejan a Valparaíso nuevamente en la incertidumbre de su principal industria, la actividad Logística–Portuaria, creemos como Escuela de Ingeniería de Transporte de la PUCV que es necesario reflexionar y convocar a sus habitantes y autoridades a impulsar las siguientes acciones:

• Impulsar la modificación de la Ley 19.542 para la creación de un estamento estatal que controle, regule y desarrolle las Concesiones en Chile.

• Redefinir el Modelo de Concesiones Portuarias y su propuesta de participación económica en el territorio.

• Impulsar el trabajo efectivo de los actores de la Cadena Logística con decisión y recursos para la generación de nuevas fuentes laborales en la región.

• Recuperar el rol dinamizador de la comunidad de Valparaíso en la actividad portuaria.

• Diseñar una matriz vial que soporte el crecimiento de la actividad portuaria creando los corredores necesarios que den viabilidad mínima a 50 años de desarrollo logístico.

• Implementar e integrar plataformas digitales de atención a clientes que integren el Transporte Multimodal y los servicios logísticos desde el muelle al cliente final.

• Crear y desarrollar la Escuela Nacional Portuaria para Formación y Capacitación de sus trabajadores frente al desafío Tecnológico y las nuevas tendencias del comercio internacional.