Unión Portuaria del Bio Bio rechaza propuesta de declarar como empresas estratégicas a terminales portuarios ¿Encontraste un error? Avísanos

Por Redacción PortalPortuario.cl

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La Unión Portuaria del Bio Bio -mediante un comunicado- rechazó la idea de considerar a los terminales locales como empresas estratégicas, lo cual “significaría perder el derecho a huelga”

“Con la reciente firma del Convenio de Cooperación del gobierno del Bio Bio con la provincia de Neuquén de Argentina surgió la idea desde el empresariado de considerar, vía ese acuerdo, a los puertos de la región del Biobío como empresas estratégicas lo que significaría la imposibilidad de poder ejercer el derecho constitucional a la huelga”, señalan.

En este sentido, la entidad señala que “ahora, más allá de lo considerado en la ley laboral no compartimos esa continua tentativa por parte de las empresas de menoscabar o lisa y llanamente eliminar todas las acciones sindicales procurando que las empresas sean una organización ajena al resto de las organizaciones civiles de nuestro país, donde lo que prima es la democracia lo que se traduce en una equiparidad de poderes entre las partes participantes con el fin de resolver el conflicto permanente que existe entre los distintos intereses que poseen los diferentes actores que intervienen en dichas organizaciones. En el ámbito de la empresa en sí, son los intereses de ésta con las necesidades de los trabajadores que en ella laboran los que conflictúan, con el fin de la legitimación de la distribución de las ganancias que se obtienen, producto del capital que una parte coloca para la generación de ellas como del trabajo que pone la contraparte trabajadora para lo mismo”.

Agregan además que “en éste país se le ha puesto candado a que ello se construya de una forma sana, ciudadana y moderna, se insiste en modelos conservadores y casi monárquicos, donde es el dueño de la propiedad quien pone absolutamente todas las reglas y se salta todo principio de convivencia democrática al interior de ésta, sin importar las consecuencias sociales que eso conlleva”.

Asimismo, señalan que “se argumenta ideológicamente que esas ideas son de índole marxista y de “ultraizquierda” pero olvidan que países con gobiernos de ala derechista como Alemania, Noruega, Austria y en prácticamente todos los países OCDE ese modelo de relaciones laborales es el dominante, asunto que entendieron tras los desastres históricos de la primera parte del siglo XX, donde se asimiló que el guiarse sólo por intereses economicistas sin tomar en cuenta las necesidades de la población y de participación, era el caldo de cultivo para megadesastres sociales. El respeto por dicho modelo le ha permitido vivir en relativa paz social los últimos 70 años, pero buena parte de las cúpulas empresariales de nuestro país se encuentra empecinados y obstinados en mantener ese mismo modelo que causó la destrucción de las sociedades “desarrolladas” en la primera parte del siglo XX, sociedades que rehuían de la democracia y la participación de la ciudadanía en todas sus áreas y generan políticas que sus gerentes cumplen en cabalidad, sin jamás preocuparse de buscar avanzar hacia otros horizontes”.

“Más que prohibir o reprimir el derecho a huelga lo que hacemos es un llamado a montar modelos laborales donde se puedan solucionar los permanentes conflictos entre quienes ahí participan, donde la visión economicista no sobrepase la social y donde los principios de democracia y ciudadanía sean transversales al interior de la empresa. De lo contrario ello sólo significará mantener por siempre que la única forma de resolución de conflictos es el enfrentamiento y no él dialogo real y vinculante. Ello históricamente nunca ha resultado e insistir en ello es una porfiada visión que nos hace estar cada vez más y más atrás de los avances que las sociedades desarrolladas han conseguido. Llamamos a una modernidad real, a aquella que no solamente te permita crecer económicamente, sino que también permita estabilidad social vía el entendimiento, que es la más firme de las paces sociales que se pueden concebir por una sociedad y que podamos avanzar hacia estándares modernos propios del siglo XXI, propio de los países OCDE organización que en su infinita paciencia aún espera que nos acerquemos en algo a sus estándares laborales”, finaliza el comunicado.


 

 

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