Uruguay: Proa de draga 21 de julio ingresa a dique para ser ensamblada con cuerpo central de la nave ¿Encontraste un error? Avísanos

Por Redacción PortalPortuario.cl

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Imagen Gerardo Sosa, Secretaría de Comunicación Social Uruguay.

La proa del buque D11 “21 de Julio” ingresará al dique del Servicio de Construcciones, Reparaciones y Armamento de la Armada (SCRA), ubicado en el muelle del Cerro de Montevideo.

Así lo informó el responsable por la Administración Nacional de Puertos de Uruguay del proyecto, Carlos Arakelian.

A continuación, se realizará en simultáneo la ensambladura de la proa con la cántara —cuerpo central del buque que fue construido en Uruguay— y la reparación de los daños sufridos el miércoles 6 en el sector de la popa, describió el funcionario, según un comunicado de la Secretaría de Comunicación de la Presidencia de la República de Uruguay.

El emprendimiento demanda a la ANP una inversión de 61 millones de dólares y se caracteriza por la construcción efectuada por la firma de los Países Bajos Royal IHC, de manera simultánea en Holanda y Uruguay.

La nueva draga medirá 91 metros de eslora (longitud), 18 metros de manga (ancho), con una capacidad mínima de 4.200 metros cúbicos de cántara. Estará operativa en 2019. El presidente del organismo, Alberto Díaz, ya había adelantado que el buque sería utilizado para dragar el canal de acceso al puerto de Montevideo, así como en algunos puntos del río Uruguay.

En el momento en que se procedió a botar la cántara, cuando tocó el agua, se deslizó, sin dejar de flotar, el viento la hizo girar y la dejó ubicada en forma perpendicular al pedraplén (extensión y compactación de materiales pétreos) del lugar, explicó Arakelian.

Las condiciones climáticas determinaron que los remolcadores participantes de la maniobra no pudieran acercarse para sostener la cántara, por lo que, a través de cabos a tierra, la mantuvieron firme para protegerla de las piedras. “La cántara nunca se hundió y siempre se mantuvo a flote”, aseveró el funcionario.

Al día siguiente, “cuando las condiciones del tiempo cambiaron y la Prefectura Nacional Naval autorizó las maniobras, un remolcador la sacó navegando, sin dificultades, del cuerpo central y la llevó hasta su ingreso al dique. Luego, se vació el agua del dique para evaluar los daños y se constató que algunas chapas resultaron dañadas, que ya se están sustituyendo por nuevas”.

“En una obra de esta magnitud, una semana —que será el tiempo adicional que demandarán los trabajos— no se puede catalogar de atraso”, concluyó Arakelian.


 

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