[Edición Especial] ZPMC impulsa el compromiso ESG en Latinoamérica

La transformación de desechos plásticos en viviendas para comunidades vulnerables, siembra de mangle, el impulso de economía circular y la donación de mascarillas a una fundación de niños con cáncer son parte del compromiso integral que redefine el rol de la empresa en el desarrollo sostenible.

En un planeta donde cada año se producen más de 400 millones de toneladas de plástico y apenas un 9% se recicla según datos de la ONU, las empresas enfrentan un imperativo ético y ambiental que trasciende sus operaciones comerciales. ZPMC Latin America ha asumido este desafío con una estrategia de ESG (Environmental, Social, and Governance) que demuestra cómo la industria portuaria puede convertirse en un agente transformador de problemas ambientales en soluciones de vida para las comunidades de la región.

La empresa ha participado en iniciativas que van desde la innovadora campaña “Botellas de Amor” en Panamá hasta la participación en jornadas de restauración de ecosistemas marinos en Colombia y donaciones estratégicas que aportan bienestar a la comunidad, creando un modelo replicable de responsabilidad corporativa integral.

Botellas de Amor: de residuos plásticos a soluciones habitacionales

El proyecto creado por la Fundación Botellas de amor e implementado por ZPMC Panamá aborda uno de los problemas ambientales más críticos de nuestro tiempo con una solución ingeniosa y replicable. Bajo el lema “Un acto de amor para transformar el problema de los residuos plásticos en soluciones de vida”, ZPMC Panamá implementó un sistema circular que convierte envases plásticos usados en materia prima para construcción.

El proceso comienza con la recolección de botellas llenas de plásticos flexibles de un solo uso — bolsas, pitillos, empaques metalizados, envolturas — que los colaboradores y comunidades cercanas recolectan sistemáticamente. Estas botellas, compactadas para maximizar su capacidad, se transforman posteriormente en RPL (Recycled Plastic Lumber), un material similar a la madera pero elaborado completamente con plástico reciclado.

El impacto social es tangible: con este material se construyen viviendas, mobiliario escolar y urbano para comunidades vulnerables, cerrando así un ciclo virtuoso que convierte un problema ambiental en una solución social. Cada botella llena representa aproximadamente 1.4 kilogramos de plástico que no terminará en vertederos, ríos u océanos.

Protección de ecosistemas marinos en el Caribe colombiano: Un compromiso con impacto medible

Durante el mes de octubre, ZPMC sucursal Colombia profundizó su compromiso ambiental participando activamente en la segunda edición de una iniciativa de restauración en las Islas del Rosario, Cartagena. Este proyecto, que reunió a empresas, comunidades costeras, voluntarios y aliados estratégicos, trascendió la jornada simbólica para generar un impacto tangible y cuantificable en la región.

La iniciativa se estructuró en tres pilares fundamentales que combinaron innovación social, restauración ecológica y logística de apoyo:

  • Economía Circular en Acción: La Tienda de Reciclaje de Orika. Se estableció un innovador banco de residuos donde los habitantes intercambiaron 1,671 kg de materiales aprovechables (aluminio, plásticos, hierro, vidrio, cartón y PET) por más de 150 artículos del hogar, ropa, juguetes y útiles escolares. Este mecanismo no solo promovió la gestión adecuada de residuos entre 40 familias locales beneficiadas, sino que evitó la emisión de 2.08 toneladas de CO2 equivalente, dinamizando una economía solidaria y de trueque.
  • Restauración de Manglares con Visión de Futuro. Más allá de la siembra inicial, el proyecto permitió la plantación de 150 mangles nativos (una cifra que triplica esfuerzos anteriores reportados), destinados a restaurar zonas costeras críticas afectadas por la erosión. Estos guardianes del litoral no solo fortalecen la biodiversidad marina como criaderos naturales, sino que inician su vital labor como sumideros de carbono, con una capacidad de captura estimada en 3.75 toneladas de CO2 durante su primer año y más de 150 toneladas a lo largo de su vida.
  • Logística que Facilita la Participación. Reconociendo la importancia de una colaboración integral, ZPMC aseguró las condiciones para la participación de actores clave, proporcionando alojamiento, alimentación y refrigerios a voluntarios, soldados no armados y guardacostas, quienes fueron piezas fundamentales en la ejecución de las jornadas.

El Impacto que Construimos Juntos: Cifras que Hablan

La convergencia de estos esfuerzos, impulsada por la energía de más de 55 voluntarios, se tradujo en un resultado ambiental concreto: una reducción y captura combinada de aproximadamente 5.83 toneladas de CO2 equivalente en el primer año, con un potencial de mitigación climática enorme a medida que los manglares crezcan. Además, el proyecto fortaleció las capacidades del Consejo Comunitario de Orika y de los guías locales, sembrando las bases para un turismo regenerativo y un liderazgo ambiental autóctono.

Para ZPMC, este compromiso trasciende la filantropía aislada. Representa un reconocimiento explícito de que “los puertos, ríos, mares y océanos son la arteria vital que impulsa el comercio global y hace posibles nuestras operaciones”. Cada mangle sembrado y cada kilo de material reciclado en iniciativas como esta son una inversión directa en la resiliencia y sostenibilidad del entorno operativo y de las comunidades que lo habitan, alineándose estratégicamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 13 (Acción por el Clima) y 14 (Vida Submarina). Cada acción es una semilla para un Caribe más limpio, biodiverso y sostenible.

Más allá de la donación, una experiencia de compromiso social en Cartagena

En el marco de su estrategia de responsabilidad social corporativa y compromiso ESG (Ambiental, Social y de Gobernanza) en la región, ZPMC sucursal Colombia ha demostrado una vez más que el impacto social genuino va más allá de la simple entrega de recursos. En una emotiva iniciativa en la ciudad colombiana de Cartagena, la empresa transformó una acción logística en una jornada de solidaridad y acompañamiento humano.

Guiada por su filosofía de contribuir a la sociedad, ZPMC Latinoamérica identificó una necesidad constante de protección sanitaria en la comunidad y donó proactivamente más de 500 mascarillas en buen estado a la Fundación Funvivir, que lleva mucho tiempo dedicada a apoyar a grupos vulnerables. Esta donación refleja también nuestro compromiso de integrar la responsabilidad social en sus operaciones diarias. Esta fundación en Cartagena desempeña un papel crucial, actuando como un hogar temporal para niños diagnosticados con cáncer y sus madres, quienes, provenientes de diversas y alejadas regiones del país, llegan a la ciudad en busca de tratamiento médico. Muchas de estas familias enfrentan significativas limitaciones económicas, haciendo de la fundación un pilar vital de alojamiento y apoyo durante su difícil travesía.

Sin embargo, ZPMC no se limitó a la donación. La entrega se enmarcó en un encuentro interactivo y cálido especialmente organizado, que convirtió un acto de entrega en una experiencia humana profundamente significativa. Los representantes de ZPMC dedicaron una mañana completa a compartir con los niños y sus madres, a través de juegos, actividades recreativas y un refrigerio conjunto.

Esta decisión refleja un entendimiento matizado del componente social “S” dentro de ESG: no se trata solo de asignar recursos, sino de generar conexión, aliviar momentáneamente la carga emocional y brindar momentos de alegría y normalidad a quienes atraviesan circunstancias extremadamente difíciles. Fue una mañana donde las risas y el compartir fueron tan importantes como las mascarillas donadas.

“Para nosotros en ZPMC, nuestra operación en Latinoamérica está intrínsecamente ligada a contribuir positivamente con las comunidades que nos acogen”, comentó una de las representantes de la empresa durante la visita. “Entendemos que nuestro rol, especialmente en momentos de vulnerabilidad, puede y debe extenderse más allá de lo puramente operativo, tocando vidas de manera directa y humana”.

Esta acción en Cartagena ejemplifica cómo las empresas del sector portuario y logístico pueden integrar prácticas de ESG con sensibilidad local, identificando necesidades específicas y respondiendo con mecanismos que, además de resolver una carencia material (protección sanitaria), aportan valor social y emocional. ZPMC Latinoamérica reafirma así su compromiso de ser un vecino corporativo activo y compasivo, construyendo no solo infraestructura, sino también capital social y confianza en la región.

Un modelo replicable de impacto sostenible

La empresa ha demostrado que las certificaciones de sostenibilidad y el cumplimiento normativo pueden ser resultados naturales de un compromiso auténtico, no meros objetivos de reporte. La visibilidad de marca se construye a través de acciones concretas que mejoran la calidad de vida de las personas mientras se protegen los ecosistemas de los cuales todos dependemos.

El futuro de la responsabilidad portuaria

Las actividades de ESG de ZPMC Latin America representan una evolución en la concepción de la responsabilidad corporativa en el sector portuario. Ya no se trata solo de minimizar impactos negativos, sino de generar impactos positivos intencionales que transformen problemas sociales y ambientales en oportunidades de desarrollo.

La empresa ha establecido un precedente importante al mostrar que la innovación en sostenibilidad puede integrarse naturalmente en diferentes contextos geográficos — desde los centros logísticos de Panamá hasta las costas caribeñas de Colombia — adaptándose a las necesidades específicas de cada comunidad mientras se mantiene una visión regional coherente.

El verdadero valor de estas iniciativas reside en su capacidad para inspirar un efecto multiplicador, demostrando que la industria que facilita el comercio global puede también facilitar la transición hacia una economía circular que valore tanto el bienestar planetario como el desarrollo humano equitativo.

Donación de Ropa y Juguetes en Navidad

La temporada navideña representa una oportunidad clave para reforzar los valores de solidaridad, inclusión y responsabilidad social. Para ZPMC Latin America, las iniciativas de donación de ropa y juguetes dirigidas a niños en situación de vulnerabilidad no solo generan un impacto positivo inmediato en las comunidades, sino que también fortalecen el compromiso de la empresa con los principios ESG (Environmental, Social & Governance).

Importancia de la Donación de Ropa y Juguetes

La donación de ropa y juguetes contribuye directamente al bienestar físico y emocional de los niños, especialmente durante fechas significativas como la Navidad:

  • Bienestar y dignidad: La ropa adecuada protege la salud de los niños y promueve su dignidad y autoestima.
  • Desarrollo emocional y social: Los juguetes fomentan la creatividad, el aprendizaje, la interacción social y el bienestar emocional.
  • Equidad social: Estas acciones ayudan a reducir brechas sociales y brindan a los niños la oportunidad de vivir una Navidad con esperanza y alegría.
  • Impacto comunitario: Fortalece el vínculo entre la empresa y las comunidades locales, generando confianza y cooperación a largo plazo.
Alineación con el Enfoque ESG de ZPMC Latin America

La reutilización y redistribución de ropa y juguetes promueve la economía circular, reduce el desperdicio y contribuye a la disminución de residuos, alineándose con prácticas sostenibles y responsables con el medio ambiente.

La donación de ropa y juguetes refleja el compromiso de ZPMC Latin America con el desarrollo social, el bienestar infantil y el apoyo a comunidades vulnerables en la región. Estas iniciativas refuerzan los valores de inclusión, solidaridad y responsabilidad social corporativa.

La implementación de campañas de donación organizadas y transparentes demuestra buenas prácticas de gobernanza, ética corporativa y compromiso con estándares internacionales de sostenibilidad y responsabilidad social. Las campañas de donación navideña de ropa y juguetes representan una acción concreta de alto impacto social y ambiental. Para ZPMC Latin America, estas iniciativas fortalecen su estrategia ESG, consolidan su reputación como empresa socialmente responsable y refuerzan su compromiso con el desarrollo sostenible de las comunidades donde opera. ZPMC Latin America reafirma, a través de estas acciones, que el crecimiento empresarial debe ir acompañado de un impacto positivo y duradero en la sociedad.

Quiénes son Kiwanis?
  • Voluntarios locales comprometidos: Personas de la comunidad (profesionales, emprendedores, vecinos) que donan su tiempo y recursos para generar un impacto social positivo.
  • Líderes comunitarios: presidentes de clubes y directivas locales que coordinan proyectos, junto con autoridades del Distrito Kiwanis Panamá.
  • Miembros de la “Familia Kiwanis: Participan activamente en reuniones, actividades de compañerismo y proyectos de servicio enfocados en la niñez.
¿Qué hacen en Panamá Oeste? Mismo corregimiento de nuestra oficina ZPMC Latin
  • Proyectos sociales: Apoyo a niños y familias mediante donaciones, programas educativos, salud y bienestar.
  • Trabajo comunitario: Acciones directas para mejorar la calidad de vida en barrios y distritos de la provincia.
  • Eventos y recaudación de fondos: Actividades solidarias para financiar proyectos locales dirigidos a la niñez.
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