Por Jalila Carrillo, CEO de DHL Express para Centro y Sudamérica.
Hablar de Chile dentro del negocio logístico de Latinoamérica es darle ese reconocimiento que tiene como uno de los países más relevantes y dinámicos de la región.
Su particularidad está en la extensión geográfica del país, donde nuestro negocio abarca la totalidad del territorio, desde el norte de Antofagasta hasta al sur de Puerto Montt. Y es que Chile plantea un desafío que a su vez se ha convertido en una oportunidad: conectar eficientemente a un territorio largo y diverso para promover el comercio y la competitividad.
Para nuestro negocio, el país se posiciona como el segundo mercado más importante de la región sudamericana, solo por detrás de Colombia que lidera en el sector. Pero no es un crecimiento casual el del país. Es el resultado de una estrategia de inversión sostenida y descentralizada, buscando potenciar las regiones, enfocadas principalmente en la expansión inteligente y cercana con los mercados locales.
La fortaleza de Chile recae en su diversificación industrial, donde juegan un papel importante los sectores farmacéuticos, manufactura, moda, textil y vitivinícola que mantienen una presencia sólida.
Chile tiene un poco de todo, lo que permite generar soluciones logísticas especializadas, según las características de sus zonas y el tipo de industria. Sin embargo, no podemos ignorar su motor inspirador: las pequeñas y medianas empresas (Pymes), una fuerza que acapara el 90% de los clientes de nuestra compañía. Esta cifra demuestra que el potencial del emprendimiento y la innovación no vienen solo de las grandes corporaciones.
Acompañarlas en sus procesos de crecimiento es más que un objetivo comercial: es un compromiso con el desarrollo sostenible. Trabajar de cerca con las pymes ayuda a orientarlas en cada etapa, desde la producción hasta la internacionalización, contribuyendo a la exportación segura y confiable, trascendiendo fronteras.
Otro eje que sin duda refuerza el posicionamiento de Chile es su compromiso con la sustentabilidad y la innovación logística. Su interés en la incorporación de soluciones carbono neutrales es el reflejo de un modelo de crecimiento responsable con el planeta.
Estos avances se alinean con la estrategia de empresas como DHL Express, donde nuestra apuesta es alcanzar la neutralidad de carbono para 2050. Un objetivo ambicioso que solo se puede lograr con la colaboración activa de los Estados. Y Chile está en la delantera en esta materia.
Con las oportunidades y avances del país, DHL Express ha podido invertir más de 1,6 millones de euros en soluciones que ya están disponibles en Chile, como flota eléctrica y paneles solares.
Sin duda, el país refleja una madurez destacable dentro del negocio logístico. Su crecimiento tecnológico, compromiso pleno con el uso responsable de los recursos y cuidado del medio ambiente lo proyectan como una nación estratégica para el futuro de la industria de envíos en la región.
En el contexto actual, donde la logística se redefine y moderniza para ser más eficiente, sostenible e innovadora, Chile está desarrollando todo lo necesario para ser un hub regional. Los desafíos están claros, pero la estrategia y el compromiso de seguir moviendo ideas que impulsen el crecimiento económico de la región son las señales de un país que avanza con visión, constancia y propósito hacia el liderazgo logístico.













































