Un granelero afirmó ser de propiedad china mientras navegaba a través del estrecho de Ormuz, lo que pone de relieve cómo las naves intentan garantizar un paso seguro por la vía marítima durante la guerra en Medio Oriente, según consignó Bloomberg.
El Iron Maiden cambió su señal de destino a “Propietario Chino” (China Owner) a primera hora del 5 de marzo, mientras atravesaba el paso siguiendo de cerca la costa de Omán, según datos de rastreo de buques de Bloomberg y Kpler.
El tráfico a través de este punto estratégico prácticamente se ha detenido a medida que el conflicto en la región se intensifica, con Estados Unidos, Israel e Irán llevando a cabo ataques y contraataques.
Durante el fin de semana, el navío GLP Bogazici transmitió que era una unidad de propiedad musulmana y operada por Turquía, en lo que parecía ser un intento de evitar agresiones mientras pasaba por el estrecho. La unidad se encuentra ahora cerca de India.
China comercia intensamente con países de todo el Golfo Pérsico, enviando cargamentos de materias primas a múltiples puertos de la vía marítima, mientras importa enormes cantidades de crudo.
Desde el estallido de la guerra el 28 de febrero, Pekín ha pedido a todas las partes en el conflicto que garanticen el paso seguro de los buques.
Un portavoz de Cetus Maritime Shanghai, que opera el Iron Maiden, dijo que la compañía no comenta sobre sus operaciones, especialmente si hacerlo pudiera poner en riesgo la seguridad de la tripulación.
De manera reciente, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó que el estrecho estaba bajo condiciones de guerra y que los navíos que lo atravesaran “podrían estar en riesgo de misiles o drones descontrolados”, según la agencia semioficial Fars.
En línea con información trascendida del conflicto, Irán habría atacado a más de 10 petroleros por ignorar advertencias.













































