Por Gabriel Campos Roullet
@PortalPortuario
Especialistas aseguraron que la escalada de conflictos en el Medio Oriente, por el momento, no representaría una amenaza para las operaciones de los puertos chilenos y la economía nacional.
Actualmente, continúan las represalias del ejército iraní tras la serie de bombardeos perpetrados de manera conjunta por Estados Unidos e Israel en territorio de persa durante la semana pasada. Por el momento, las fuerzas cercanas al régimen de Irán mantienen cerrado de facto el estrecho de Ormuz, espacio por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, encendiendo las alarmas en el mercado internacional.
Respecto a una posible afectación de la economía chilena y el funcionamiento de la industria portuaria nacional producto de la contingencia global, el académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, Gonzalo Escobar, aseguró que es poco probable que se generen complicaciones en las finanzas locales.
“En relación al efecto que tendrá esta crisis internacional en los puertos chilenos, es bastante acotado, principalmente porque las exportaciones chilenas van hacia mercados distintos a los que están involucrados en el conflicto, es decir, los destinos de la zona del Golfo Pérsico son marginales en relación a las exportaciones de bienes y servicios. Desde esa perspectiva, no habría efectos en la actividad portuaria”, indicó Escobar.
“Si uno lo ve en términos globales, de comercio internacional, tanto exportaciones como importaciones, a pesar de que el conflicto se traduce principalmente en un incremento en los costos de transporte, tampoco va a generar ningún efecto”, complementó.
Por su parte, Víctor Salas, académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago, sostuvo que aún el conflicto no alcanza un nivel que afecte el comercio chileno “desde luego, uno espera normalmente, que la guerra no llegue a nuestros puertos (en Chile y Latinoamérica), pero si el conflicto es mayor, ralentizará la economía mundial y se reducirá el comercio internacional (importaciones y exportaciones) lo que lógicamente debiera afectar nuestra actividad portuaria. Pero ninguna estimación, por ahora, indica que este será un conflicto permanente”.
Además, Salas agregó que se está incrementando la elaboración de crudo fuera de la área de crisis para evitar la dependencia “la información reciente de la OPEP+ da cuenta que aumentarán la producción de petróleo (fuera del área en conflicto) en 206 millones de barriles por día, lo que compensaría la oferta atrapada en la zona de operaciones y no permitiría subir demasiado al precio del petróleo, evitando fuertes efectos negativos sobre la economía mundial, latinoamericana y chilena”.
En tanto, desde una mirada geopolítica, Pablo Lacoste, analista internacional y académico del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago, también le bajó el perfil a los supuestos efectos negativos que podría arrastrar la escalada bélica en Medio Oriente.
“Se nota una cierta alarma en los observadores económicos sobre el eventual impacto de la crisis que podría provocar la situación en Irán en la economía chilena, pero me parece que un análisis geoestratégico podría llevar a una ponderación mucho más calmada porque Irán está mostrando falta de liderazgo, dispersión de decisiones y el uso de armamento militar sin un objetivo coherente”, puntualizó Lacoste.
Además, el especialista explicó que “al haber bombardeado a sus vecinos árabes y posiciones de otros países europeos; lo que está logrando es poner a sus eventuales amigos o al menos neutrales en su contra, esto está conformando una coalición formidable en contra Irán”.
“Por lo tanto, esto que en el corto plazo sí va a afectar los flujos de crudo, el abastecimiento de energía y distribución de bienes y servicios; no se va a sostener por mucho tiempo, todo indica que Irán está confiando con un enfoque ideológico de teocracia, que dios está de su lado y que pueden pelearse con todo el mundo porque sus guerras son las guerras de dios y dios no pierde batallas”, añadió.
“Esta teocracia iraní se ha involucrado en una guerra imposible contra todo el mundo incluso contraatacando a países árabes. Lo más probable es que esto sea muy corto y después se normalice la situación y vuelvan los flujos a sus niveles normales”, concluyó Lacoste.













































