Por Redacción PortalPortuario/Agencia Reuters
La refinadora estadounidense Citgo Petroleum ha comprado crudo venezolano por primera vez desde 2019, cuando rompió vínculos con su matriz, la estatal Petróleos de Venezuela, según indicaron a Reuters dos fuentes familiarizadas con el asunto.
La instalación, con capacidad de 830.000 barriles por día y que se espera sea tomada por una filial del fondo de cobertura Elliott Investment Management para pagar a acreedores vinculados a Venezuela, lo que se da tras una subasta ordenada por la corte, cuenta con la red en Estados Unidos más adecuada para procesar el crudo pesado y ácido de Venezuela.
Citgo ha estado bloqueada para acceder a barriles venezolanos desde 2019. La refinadora rompió vínculos con PDVSA, con sede en Caracas, meses después de la reelección de Nicolás Maduro, la cual no fue reconocida por Estados Unidos.
En enero, Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses y, poco después, Washington y Caracas -ahora gobernada por el gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez- acordaron un contrato de 2.000 millones de dólares para suministrar petróleo venezolano a Estados Unidos y otros mercados.
Desde entonces, las casas de comercio han estado comercializando y exportando millones de barriles de crudo venezolano.
Citgo compró un cargamento de aproximadamente 500.000 barriles de crudo pesado venezolano para entrega en febrero a Trafigura, según las fuentes que solicitaron anonimato para discutir detalles confidenciales.
El acuerdo marca un hito importante en los esfuerzos de Estados Unidos por normalizar y potencialmente impulsar las ventas y los ingresos del petróleo venezolano, sobre los cuales Washington tomó control poco después de la captura de Maduro.
Lo anterior también sería clave para Citgo, que en los últimos años ha recurrido a otros crudos pesados latinoamericanos y a crudos domésticos estadounidenses para suplir la ausencia de Venezuela.
Citgo, que opera la séptima red de refinación más grande de Estados Unidos, fue adquirida por PDVSA en la década de 1980 para garantizar un canal de salida al petróleo venezolano en Norteamérica.
La compañía estuvo entre los mayores compradores del crudo del país sudamericano hasta 2019, cuando todo el sector energético venezolano fue golpeado por sanciones estadounidenses para presionar a Maduro.
Citgo, considerada la joya de la corona de los activos de Venezuela en el extranjero, también había sido un proveedor clave de productos refinados hacia Venezuela.
Citgo no había recibido acceso al petróleo venezolano ni siquiera cuando las sanciones fueron parcialmente levantadas en los últimos años, lo que permitió a otras refinadoras estadounidenses importar cargamentos a través de la petrolera Chevron.
Funcionarios del gobierno estadounidense señalaron que aceleraron los acuerdos de suministro con las casas de comercio Vitol y Trafigura -los primeros pactados tras la captura de Maduro- para ayudar a despejar la enorme acumulación de inventarios de crudo causada por un bloqueo naval de EE. UU. al país, que obligó a recortar la producción.












































