Enrique Piqueras: “Optimizar capacidad es algo que puede traer resultados más rápido que hacer nuevos terminales”

Por Andrés Orrego Siebert

@PortalPortuario


Después de cerrar un 2024 con un expresivo aumento de 33%, este año se ha presentado como un periodo de consolidación de volúmenes en PSA Panamá. El terminal, ubicado en el lado Pacífico del país centroamericano, mantiene sus niveles de transferencia en 2025.

Ahora, este recinto portuario -parte de la cartera de los mayores operadores de terminales del mundo- apuesta por optimizar sus espacios, además de incorporar nueva tecnología en patios e incrementar sus niveles de seguridad con la finalidad de acelerar la transferencia de carga y, a la postre, dar mayor valor agregado a todos los usuarios del puerto.

Enrique Piqueras, CEO de PSA Panamá, conversó con PortalPortuario, instancia en la que señaló que Panamá aún tiene un potencial desaprovechado, razón por la cual puso en relieve la necesidad de perfeccionar las redes logísticas del país, lo cual -a su juicio- daría  resultados de forma anticipada a la espera de lo que podrían ser nuevas licitaciones portuarias.

“El tema de aumentar la capacidad llama mucho más la atención y se ha hablado en muchos espacios, pero optimizar la capacidad implica sacar provecho inmediatamente a lo que tenemos y es algo que se está empezando a hablar a nivel del sector y de las autoridades para maximizar lo que tenemos hoy en Panamá”, afirmó.

¿Cómo ha sido 2025 para PSA Panama y para el sector portuario del país?

2025 ha sido un año de consolidación para el sector portuario panameño. Tras un 2024 excepcional, impulsado por disrupciones globales y una alta demanda de soluciones de transbordo, este año hemos visto una normalización de los volúmenes. Aun así, los niveles se mantienen muy cercanos a los del año anterior, lo que confirma la relevancia estructural de Panamá como hub de conectividad dentro del comercio global. Más allá del crecimiento puntual, 2025 ha permitido abrir una conversación más estratégica sobre cómo Panamá puede maximizar el valor de su capacidad instalada, no solo a través de expansión, sino también mediante eficiencia.

En cifras ¿Qué representa este desempeño?

De enero a octubre, las terminales en Panamá acumularon un crecimiento aproximado del 3% frente a 2024. En el caso de PSA Panama, estimamos cerrar el año con volúmenes por encima de los 1.4 millones de TEUs, una cifra muy similar a la del año anterior. Más allá del número en sí, este desempeño refleja la confianza de nuestros clientes en nuestra capacidad para servirles de manera consistente, adaptarnos a un entorno operativo exigente y acompañarlos con soluciones eficientes en un mercado cada vez más complejo.

El crecimiento de 2024 fue muy superior al de 2025. ¿Qué explica la diferencia entre ambos periodos?

El crecimiento de 2024 respondió a una combinación excepcional de factores externos, entre ellos las restricciones operativas del Canal de Panamá, que llevaron a las navieras a reconfigurar sus redes y buscar soluciones alternativas de conectividad y transbordo. En ese contexto, Panamá se consolidó como una opción natural y eficiente.

En 2025, con una normalización progresiva de esas condiciones y redes navieras más estables, el mercado entró en una fase de consolidación. Mantener volúmenes en niveles muy similares a los de 2024 en este nuevo escenario es una señal de madurez y competitividad del hub panameño.

Este cambio de contexto también pone sobre la mesa un reto clave para el país: si queremos sostener y escalar ese rol como hub de transbordo, no basta con haber sido una solución coyuntural. Es indispensable optimizar cómo utilizamos y gestionamos la infraestructura existente, para responder con mayor eficiencia a un mercado cada vez más exigente.

Menciona que Panamá tiene que optimizar su infraestructura, a su entender ¿Qué hay que hacer en el país?

La discusión sobre la optimización de la capacidad de Panamá es algo que hemos venido impulsando varios operadores. La necesidad de más capacidad existe, sin duda, pero optimizar la capacidad actual es un paso que puede generar resultados mucho más rápidos.
Si no abordamos esa optimización de manera oportuna, cualquier expansión futura va a enfrentar los mismos retos que tenemos hoy, particularmente en términos de conectividad multimodal y accesos a los puertos, donde existen cuellos de botella que generan ineficiencias importantes.

Panamá tiene, apenas, 80 kilómetros de costa a costa, lo que representa una oportunidad enorme que hoy no se aprovecha plenamente por limitaciones en la infraestructura vial y en los procesos asociados. Hay mucho desperdicio en el sistema que no está relacionado con la operación portuaria en sí, sino con cómo se mueve la carga antes y después del puerto. Además, existe una oportunidad clara en la optimización y digitalización de procesos de las autoridades, muchos de los cuales siguen siendo manuales. Son mejoras aparentemente simples, pero con un impacto muy concreto: si una transacción pasa de tomar 5 minutos a 2 minutos y medio, por ejemplo, se puede duplicar la capacidad operativa de una garita. Ese tipo de eficiencia es la que puede desbloquear capacidad real en el corto plazo.

¿Y a nivel de terminales?

A nivel de terminales, el foco está en trabajar como parte de un sistema, en coordinación con las autoridades, para hacer los procesos más eficientes y desbloquear capacidad tanto en el patio como en el muelle.

Esto es particularmente relevante en Panamá, porque a diferencia de la mayoría de los puertos de la región, nuestro negocio portuario vive principalmente del transbordo: más del 90% del volumen que se mueve en el país corresponde a este tipo de carga. En otros mercados como Chile, Perú, Colombia o Brasil, el peso mayor está en la carga local. Esa diferencia implica un reto importante, porque como país, somos parte del costo de la cadena logística global. La carga pasa por Panamá, lo que significa un costo adicional para importadores y exportadores y, por eso, debemos ser mucho más eficientes, asegurándonos de aportar el mayor valor posible con el menor costo y tiempo.

Con miras a ese objetivo ¿Qué está haciendo PSA Panama?

Además de trabajar de manera coordinada con las autoridades y otros actores del sistema portuario, en PSA Panama desarrollamos un master plan integral para optimizar el layout del terminal e identificar dónde podíamos ganar eficiencia. Ese plan contempla inversiones en infraestructura y tecnología, con un foco claro en eficiencia y seguridad, pero también en el bienestar de nuestra gente, habilitando nuevas áreas dentro de la concesión para mejorar las condiciones de trabajo y la logística interna. En paralelo, estamos avanzando en la automatización del patio, con la decisión de automatizar todas las RMGs, lo que permitirá que alrededor del 75% del patio opere de forma automatizada, con las personas enfocadas en la gestión de excepciones desde entornos más seguros.

También estamos automatizando la garita, considerando que el flujo terrestre ha crecido de manera importante y hoy representa cerca del 20% del volumen del terminal.

Todo esto se complementa con la implementación de un Security Master Plan, que integra tecnología, personas y procesos para proteger la carga de nuestros clientes y a nuestros equipos, reforzando una operación más segura y eficiente.

¿Dónde está la competencia de Panamá?

Panamá cuenta con ventajas competitivas muy claras para el transbordo, empezando por su ubicación y su rol dentro del comercio marítimo global. Sin embargo, esas ventajas no pueden darse por sentadas.

En el negocio del transbordo, la competencia se amplía cuando un hub no logra sostener niveles de servicio de clase mundial. En ese escenario, otros puertos con capacidad disponible, eficiencia y confiabilidad pueden convertirse en alternativas reales para las navieras. Puertos de la región, como en Colombia o en el Pacífico mexicano, se vuelven opciones cuando cuentan con capacidad disponible, aunque su prioridad estructural sigue siendo la carga local. El desafío para Panamá es robustecer continuamente sus ventajas competitivas, de manera que el transbordo elija al país no solo por su posición geográfica, sino por la calidad del servicio y el valor que ofrece como hub logístico.

Aún así, el Canal les permite tener clientes cautivos…

El Canal es, sin duda, un diferencial muy relevante para Panamá y para los terminales, y en nuestro caso alrededor del 30% de los servicios que atendemos transitan el canal. Pero no hablamos de clientes cautivos. El Canal abre oportunidades, no asegura demanda. En el negocio del transbordo, las navieras siguen eligiendo en función de eficiencia, confiabilidad y valor, incluso en un entorno tan privilegiado como Panamá. El verdadero reto, entonces, es capitalizar esa ventaja natural y convertirla en una propuesta logística cada vez más robusta, que haga que Panamá sea elegido no solo por su ubicación, sino por la calidad del servicio que ofrece como hub.

Mencionó también la necesidad de mejorar procesos digitales. ¿Qué están haciendo ustedes sobre esa materia?

Estamos trabajando de manera conjunta con las autoridades, particularmente con Aduanas, en un proyecto de digitalización de procesos, que hoy se encuentra en fase piloto.

Creemos que el rol del sector privado no es solo identificar lo que falta, sino proponer soluciones concretas y acompañar su implementación. En ese sentido, hemos desarrollado una solución que busca hacer más eficiente el control y las transacciones, y que actualmente está siendo evaluada junto a las autoridades.

Usted ha sido enfático en decir que hay que optimizar, pero la Autoridad del Canal de Panamá tiene proyectos para añadir más puertos. ¿Es pertinente desarrollar más terminales en Panamá?

La capacidad adicional sí será necesaria, pero el punto clave es cuándo y cómo se incorpora. Crear nueva capacidad toma tiempo — fácilmente varios años — mientras que la optimización de la infraestructura existente puede generar resultados mucho más rápidos. Por eso, ambas conversaciones deben darse en paralelo. En el corto plazo, el mayor impacto está en optimizar la capacidad actual, identificando dónde están los cuellos de botella en cada terminal, ya sea en el patio, el muelle o la garita.

La expansión futura debe estar alineada con el crecimiento real del comercio global, especialmente en un mercado como Panamá, donde el volumen depende en gran medida del transbordo, para evitar escenarios de sobrecapacidad. Optimizar capacidad es algo que puede traer resultados más rápido que hacer nuevos terminales.

Se habla mucho de los corredores bioceánicos en América Latina. ¿Pueden quitar carga al Canal de Panamá? ¿Necesita Panamá uno propio?

Más que una amenaza, estos corredores deben entenderse como una herramienta para fortalecer la resiliencia logística. En Panamá, ante la falta de conexión ferroviaria, la conectividad terrestre ha demostrado ser una solución viable y complementaria, especialmente en escenarios de disrupción como los que se vivieron durante la sequía. En ese contexto, permitió mitigar impactos y dar continuidad a las cadenas logísticas. Potenciar un canal seco eficiente, con procesos digitalizados, altos estándares de seguridad y trazabilidad, no solo aumentaría la resiliencia del país, sino que también abriría una nueva oportunidad logística, permitiendo conectar ambas costas en tiempos muy competitivos.

La clave está en abordarlo como una solución país, bien integrada y escalable, que complemente al Canal y refuerce el rol de Panamá como hub logístico regional.

¿Qué viene para los siguientes años en el sector considerando el contexto económico y geopolítico?

El entorno seguirá siendo retador para las navieras, particularmente en términos de costos y presión sobre sus redes. En ese contexto, el rol de los puertos es ayudarles a ser más eficientes, reduciendo tiempos de estadía y aportando confiabilidad operativa. Por eso, los proyectos que estamos impulsando apuntan a crear valor a través de eficiencia, tanto a nivel terminal como a nivel país.

Panamá tiene hoy una oportunidad clara de consolidarse como un hub logístico y portuario de clase mundial, y hacerlo requiere un esfuerzo coordinado de todo el ecosistema. Desde nuestro rol, seguiremos apostando por Panamá, invirtiendo, innovando y trabajando como un socio estratégico para el crecimiento del país, convencidos de que una logística más eficiente y resiliente es clave para el desarrollo de largo plazo del país.


 

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