Estados Unidos planea interceptar un petrolero vinculado a Venezuela que Rusia afirma como propio


Estados Unidos está elaborando planes para intentar interceptar un petrolero fugitivo vinculado a Venezuela y sobre el cual Rusia ha reclamado jurisdicción, según cuatro personas familiarizadas con el asunto, lo que plantea una posible confrontación entre Washington y el Kremlin por el destino de la nave, según consignó CNN.

Originalmente llamado Bella 1, el buque fue sancionado por Estados Unidos en 2024 por operar dentro de una “flota en la sombra” de petroleros que transportaban crudo ilícito. Inicialmente se dirigía a Venezuela, pero dio la vuelta el mes pasado para evitar ser incautado por la Guardia Costera estadounidense.

Hace dos días, el buque se encontraba en el Atlántico Norte, navegando hacia el noreste cerca de la costa del Reino Unido, según datos abiertos de la firma de inteligencia comercial Kpler.

En algún momento durante la persecución, la tripulación pintó una bandera rusa en el casco y afirmó que navegaba bajo protección de Moscú. Poco después, la nave apareció en el registro oficial de buques de Rusia con un nuevo nombre: Marinera.

El mes pasado, Rusia presentó una solicitud diplomática formal exigiendo que Estados Unidos dejara de perseguir al navío. Al reclamar estatus ruso, las legalidades de una eventual incautación podrían volverse más complejas.

Estados Unidos también planea intentar interceptar otros petroleros sancionados que en los últimos días han tratado de evadir la captura, según señalaron dos de las fuentes.

El mes pasado, el presidente Donald Trump anunció un “bloqueo total” sobre los buques sancionados que intenten entrar o salir de Venezuela, como una forma de presionar al régimen del entonces mandatario venezolano Nicolás Maduro.

Estados Unidos capturó a Maduro en un complejo de Caracas la madrugada del sábado, y el secretario de Estado Marco Rubio ha dicho que Washington continuará aplicando el bloqueo como ‘palanca’ frente al gobierno interino venezolano.

Los planes para interceptar al Bella 1 coinciden con la presencia de aviones de vigilancia estadounidenses P-8, los que despegan desde la base RAF Mildenhall en Suffolk, Inglaterra, y que en los últimos días habrían estado monitoreando al petrolero, según datos de vuelo de fuente abierta.

Asimismo, se ha producido un reposicionamiento más amplio de activos militares estadounidenses en el Reino Unido, de acuerdo con dos de las fuentes y registros de vuelos abiertos. En las últimas 48 horas, al menos 12 aviones C-17 de Estados Unidos aterrizaron en las bases aéreas de Fairford y Lakenheath, muchos procedentes de aeródromos en territorio estadounidense.

Al menos dos V-22 Ospreys también han estado activos en el Reino Unido durante los últimos tres días, con datos de vuelo que muestran misiones de entrenamiento en el este del país desde la base aérea de Fairford. Además, dos aviones artillados AC-130 fueron vistos llegando a la base de Mildenhall en el Reino Unido el domingo.

Los datos de vuelo también muestran dos aviones cisterna KC-135 realizando operaciones sobre el Atlántico Norte, probablemente para reabastecer a activos estadounidenses que operan en la zona.

Estados Unidos empleó Fuerzas de Operaciones Especiales y recursos para ayudar a la Guardia Costera a interceptar un petrolero sancionado frente a las costas de Venezuela el 11 de diciembre, y según las fuentes, probablemente tendría que hacerlo nuevamente para detener un buque en el Atlántico Norte, una operación más complicada debido al mal tiempo en el área y al hecho de que Rusia ha reclamado la propiedad de la nave.

La incautación del Bella 1 también requeriría, con toda probabilidad, un Equipo Especial de Respuesta Marítima con experiencia en abordar buques que no se detienen.


 

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