Por Redacción PortalPortuario

A partir del 24 de enero de 2026 y hasta nuevo aviso, Maersk implementará recargos de temporada alta (PSS) en los trayectos que conectan diversos países del Lejano Oriente con destinos en África austral e insular. La medida busca asegurar la continuidad de los servicios globales de transporte marítimo en un contexto de alta demanda.
El ajuste contempla un recargo de USD 600 dólares para contenedores secos de 20 pies y de USD 1.200 para unidades de 40 pies.
Los orígenes afectados incluyen China, Hong Kong, Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Taiwán, Camboya, Laos, Myanmar, Tailandia y Vietnam, mientras que los destinos abarcan Mozambique, Madagascar, Seychelles, Botsuana, Comoras, Lesoto, Malaui, Suazilandia, Zambia y Zimbabue.
La compañía precisó que las tarifas se calcularán según la fecha de confirmación de la reserva, diferenciando entre contratos spot y no spot. En el caso de los convenios no spot, el valor se determina por la fecha de salida programada del primer tramo marítimo; en los acuerdos spot, se toma como referencia la primera fecha estimada de zarpe del buque.
Como ejemplo, Maersk difundió la estructura tarifaria para el corredor Shanghái–Beira, donde además del PSS se aplican otros gravámenes como flete básico, tasas de congestión, servicios de exportación e importación, y cargos documentales y de manipulación portuaria. En el caso de contenedores refrigerados y especiales, los recargos varían según tipo y tamaño, alcanzando hasta 1.200 dólares.
La empresa subrayó que estos valores están sujetos a otros cobros locales y de contingencia, y que no modifican las tarifas notificadas conforme a las normativas regulatorias vigentes. Asimismo, recordó que, en los tráficos regulados por la US Shipping Act o por la legislación marítima china, cualquier variación respecto al arancel oficial solo será válida si se incorpora en un contrato de servicio registrado ante la Federal Maritime Commission o la Bolsa de Transporte de Shanghái.
Con esta actualización, Maersk busca mantener la estabilidad de sus operaciones internacionales y garantizar la competitividad de sus servicios en un escenario de creciente presión logística.












































