Por Redacción PortalPortuario
La Organización Mundial de Aduanas (OMA) destacó al Servicio Nacional de Aduanas de Chile como caso de estudio en su más reciente Informe sobre el Comercio Ilícito (ITR), particularmente en lo referido a la detección y desarticulación de movimientos transfronterizos ilícitos de divisas no declaradas, oro y bienes preciosos.
El documento utilizó datos recopilados a lo largo de 2024 y se centró en en áreas clave de fiscalización para las aduanas, incluyendo drogas, medio ambiente, lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, derechos de propiedad intelectual, salud y seguridad, ingresos y seguridad.
Bajo este contexto, la OMA señaló que “entre 2022 y 2024, el Servicio Nacional de Aduanas de Chile intensificó su enfoque en la detección y desarticulación de movimientos transfronterizos ilícitos de divisas no declaradas, oro y bienes preciosos. Aprovechando los conocimientos del programa AML/CTF de la OMA y el apoyo de fortalecimiento de capacidades bajo el Proyecto Tentacle, Chile adoptó una estrategia de fiscalización más estructurada y basada en inteligencia en sus puntos de entrada aéreos, terrestres y de mensajería”.
“El caso ilustra cómo el uso estratégico de inteligencia en tiempo real, la coordinación interinstitucional y las herramientas de perfilamiento de riesgos pueden generar resultados medibles en entornos complejos de delitos financieros”, destacó.
La OMA dio cuenta que Chile ha sido durante mucho tiempo un país de tránsito y destino regional para bienes y flujos de valor ilícitos. “En los últimos años, las autoridades han observado una tendencia al alza en el uso indebido de transporte personal, servicios de mensajería comercial y canales postales para trasladar grandes cantidades de efectivo y oro no declarado, a menudo vinculados a redes financieras informales y esquemas de lavado”, indicó.
“Para contrarrestar esto, Aduanas de Chile alineó sus prioridades operativas con el marco AML/CTF de la OMA, incorporando tipologías de ocultamiento, criterios de perfilamiento y umbrales de riesgo derivados de datos globales de incautaciones. Un punto de inflexión significativo llegó con la participación de Chile en operaciones lideradas por la OMA bajo el Proyecto Tentacle, durante las cuales los equipos nacionales probaron protocolos de focalización en vivo en colaboración con contrapartes regionales e internacionales”, agregó.
Operativo destacado
La OMA valoró una operación interinstitucional apoyada por la propia organización y ejecutada por autoridades chilenas, la que permitió decomisar más de 2 millones de dólares en divisas no declaradas y cerca de 50 kilos de oro y joyas. Lo tratado habría reforzado la cooperación con entidades de inteligencia y policiales.
En este sentido, los resultados del operativo revelaron que el dinero estaba oculto principalmente en equipajes y transportado en el cuerpo por pasajeros aéreos, mientras que el oro y las joyas fueron hallados en paquetes de mensajería y compartimentos falsos en pertenencias personales.
Además, se identificaron patrones de estructuración, como múltiples envíos de bajo valor por debajo del umbral de declaración y declaraciones de viaje inconsistentes, lo que permitió perfeccionar los modelos de perfilamiento de riesgo aplicados en los controles fronterizos.
La operación también fortaleció la comunicación en tiempo real con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la policía, lo que posibilitó activar investigaciones inmediatas tras las incautaciones de alto valor.
“La ubicación estratégica de las incautaciones -principalmente en el Aeropuerto Internacional de Santiago, pasos fronterizos con Perú y Bolivia, y terminales de mensajería exprés- demostró que los actores ilícitos estaban probando múltiples rutas y medios de transporte de manera simultánea”, enfatizó la OMA.
Factores clave
La OMA subrayó que uno de los aspecto que permitieron a la Aduana chilena obtener resultados en la detección de divisas y metales preciosos no declarados fue la integración con la UIF, lo que garantizó el rastreo inmediato de los flujos financieros tras las incautaciones y respaldó las derivaciones a la fiscalía.
Asimismo, la organización internacional valoró la cooperación entre Aduana y la Policía, consolidada a través de un modelo de fuerza de tarea interinstitucional que permitió el intercambio fluido de información operativa entre las distintas agencias de control fronterizo.
El informe también resaltó la implementación de inspecciones basadas en riesgos, gracias a la adopción de indicadores de perfilamiento de la propia OMA, lo que habría permitido a Chile dejar atrás los controles aleatorios y avanzar hacia revisiones más focalizadas y efectivas.
Aprendizajes
La OMA también destacó una serie de aprendizajes derivados de las operaciones realizadas por el Servicio Nacional de Aduanas en el marco del Proyecto Tentacle.
Entre los principales hallazgos, el organismo internacional subrayó que las operaciones en terreno resultaron esenciales para poner a prueba los indicadores de riesgo. Así, gracias a las tipologías impulsadas en la iniciativa, Chile logró identificar viajeros y envíos de mensajería de alto riesgo, lo que contribuyó directamente a múltiples interdicciones.
También se enfatizó que la comunicación interinstitucional debe ser permanente y no improvisada, ya que las derivaciones rápidas a la UIF y a la policía habrían garantizado que los bienes incautados se integraran en investigaciones financieras más amplias.
Otro punto crítico fue la necesidad de una mayor integración de los sistemas de mensajería y correo en los marcos de riesgo AML, dado que muchas incautaciones de alto valor involucraron paquetes con mercancías mal declaradas o compartimentos ocultos.
La OMA también resaltó la importancia de la inteligencia humana de los funcionarios en primera línea, quienes son capaces de detectar señales de comportamiento que los sistemas automatizados pueden pasar por alto.
A lo tratado se sumaría el valor reconocido en los análisis posteriores a las incautaciones, los que habrían permitido a Chile revisar métodos de ocultamiento, rutas y perfiles, perfeccionando así los modelos de focalización para futuras operaciones.
“El caso de Chile demuestra el valor operativo de alinear la fiscalización aduanera nacional con los modelos de riesgo AML/CTF de la OMA. A través de su participación en el Proyecto Tentacle y en los esfuerzos de coordinación regional, Chile no solo interrumpió flujos ilícitos significativos, sino que también construyó un modelo sostenible de inteligencia y fiscalización que puede ser replicado en otras administraciones miembros”, comunicó la OMA.
“El enfoque proactivo del país sirve como ejemplo de aplicación integrada en fronteras, especialmente en zonas de alto riesgo para el lavado de oro y el movimiento masivo de divisas”, concluyó.
Tráfico de drogas
La OMA enfatizó que el tráfico ilícito de drogas continúa representando grandes y crecientes desafíos para las aduanas y las agencias de aplicación de la ley. La tendencia al alza en las incautaciones reportadas, la expansión del mercado consumidor y la rápida globalización de los canales de distribución podrían de relieve la creciente sofisticación y las prácticas explotadoras de las organizaciones criminales, razón por la cual enfrentar este desafío requeriría de respuestas coordinadas y basadas en inteligencia.

En este sentido, se destacó que la cocaína fue la sustancia predominante incautada en naciones de tránsito y consumo como los Países Bajos y Bélgica. En Brasil, la cocaína también fue la droga más prevalente incautada. Además, varios países fuera de la lista de los 20 principales -incluidos Argentina, Cuba, India, Chile, Perú y Portugal- también informaron que el alcaloide fue la droga más frecuentemente decomisada.
En línea con datos publicados en el ITR, Chile habría pasado de cerca de 600 procedimientos relacionados con incautación de cocaína en 2023 a menos de 100 en 2024.












































