Por Redacción PortalPortuario/Agencia Reuters

Dos superpetroleros con bandera china que navegaban hacia Venezuela para recoger cargamentos de crudo destinados al pago de deuda dieron media vuelta y se dirigían de regreso a Asia, según mostraron datos de transporte marítimo de LSEG, una señal de que el país sudamericano -bloqueado por Estados Unidos– podría no estar exportando carburante directamente a su principal comprador en el corto plazo.
Tras el anuncio de la nación norteamericana de un acuerdo para exportar hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano almacenado, el presidente estadounidense Donald Trump dijo que China no sería privada del crudo venezolano. No dio más detalles sobre el mecanismo de suministro.
Sin embargo, el país asiático, el mayor mercado para el petróleo de Venezuela, no ha recibido ningún cargamento de la estatal PDVSA desde el mes pasado, ya que Washington afirma que el embargo petrolero sigue vigente.
Las casas comerciales globales Vitol y Trafigura, en cambio, están preparando los primeros cargamentos del acuerdo anunciado de 2.000 millones de dólares, que serán enviados a Estados Unidos y otros destinos, incluidos India y China, una negociación que en última instancia podría beneficiar a las refinerías chinas si los comerciantes negocian cargamentos con ellas.
Los buques de gran tamaño para crudo Xingye y Thousand Sunny, que no han sido objeto de sanciones, permanecieron a la gira en el Océano Atlántico durante semanas, esperando instrucciones en medio del bloqueo y de la crisis política de Venezuela, desencadenada por la captura del dictador Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
Los buques forman parte de un grupo de tres superpetroleros que cubren únicamente la ruta Venezuela-China para transportar crudo destinado al pago del servicio de deuda de Venezuela con el país asiático.
Los préstamos forman parte de la deuda total de Venezuela con China, que solía ser su principal prestamista. Poco después de que Venezuela fuera sometida a sanciones energéticas de Estados Unidos en 2019, China otorgó un período de gracia para recibir pagos de capital y negoció un acuerdo temporal con Caracas para que el servicio de la deuda se compensara con cargamentos de crudo.
El año pasado, China fue el primer destino del petróleo venezolano, con unos 642.000 barriles diarios exportados, lo que representó tres cuartas partes del total de 847.000 barriles diarios, según documentos internos de la estatal PDVSA.
La mayor parte de esas exportaciones a China terminó en refinerías independientes chinas, comercializadas por intermediarios poco conocidos, mientras que los cargamentos de petróleo enviados a China para el pago del servicio de deuda representaron una pequeña fracción del total, mostraron los documentos.












































