Por Redacción PortalPortuario
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El Consejo de Administración del Port de Barcelona ha autorizado iniciar el proceso de licitación para adjudicar en concesión una terminal marítima pública multipropósito, situada en el muelle Príncep d’Espanya.
La nueva terminal dará continuidad a la actividad de carga general no contenerizada, un tráfico esencial para el posicionamiento estratégico del Port y que, sin esta licitación, quedaría en situación de monopolio. El objetivo es garantizar un servicio competitivo, abierto a terceros y alineado con las necesidades logísticas e industriales del territorio.
La futura instalación dispondrá de una superficie de 87.425 m² y de los edificios de oficinas y aparcamiento existentes, que se mantendrán, mientras que el resto de estructuras podrán ser rehabilitadas o sustituidas según la propuesta del adjudicatario.
El pliegue de licitación determina que la terminal podrá manipular carga general y determinados tráficos mixtos, pero excluye tráficos especializados como pasajeros (excepto conductores profesionales), sólidos y líquidos a granel. También establece un volumen mínimo de carga general no contenerizada, para evitar la manipulación en exclusiva de barcos portacontenedores que pueden ser atendidos en otras terminales ya existentes. Y especifica que “no se estima razonable excluir totalmente la posibilidad de manipular contenedores, teniendo en cuenta que hay tráficos en barcos mixtos, de carga general rodada y contenedores de manipulación vertical, que no podrían ser operados en las terminales de contenedores o de carga rodada existentes”.
Inversiones y equipamiento mínimo
La licitación prevé un nivel de inversión orientativo de 3,6 millones de euros en obra civil e instalaciones. La terminal tendrá que disponer, como mínimo, de 3 grúas móviles (dos con menos de 5 años de antigüedad al inicio de la concesión) y de 6 equipos auxiliares para la manipulación de mercancías; En caso de que los tráficos superen determinados umbrales (15.000 TEUs anuales o 50.000 toneladas de carga rodada), se tendrán que hacer inversiones adicionales en maquinaria especializada.
La concesión se otorgará por un periodo de 16 años, con la posibilidad de extinción anticipada a partir del año 10, en caso de que sea necesaria una reordenación de actividades dentro del recinto portuario. En este escenario, el concesionario tendrá derecho a una compensación por las inversiones no amortizadas.
En línea con la estrategia de descarbonización del Port de Barcelona, la licitación incorpora criterios ambientales como la eficiencia energética de los equipos; la generación de energía renovable; medidas de reducción de consumos de agua y electricidad, y la posibilidad de electrificación de la maquinaria.














































