Por Redacción PortalPortuario/Agencia Reuters

Dos petroleros incautados en enero por Estados Unidos en su campaña contra Venezuela se encontraban cerca de Puerto Rico el miércoles 21, según un testigo de Reuters y datos de Tankertrackers.com, siendo los primeros avistamientos desde su captura y una posible señal de su destino.
Los buques son el superpetrolero M Sophia, incautado por Estados Unidos el 7 de enero mientras transportaba petróleo venezolano; y el petrolero más pequeño Galileo, anteriormente llamado Veronica, capturado la semana pasada vacío, aunque anteriormente había transportado crudo venezolano.
El M Sophia y el Galileo están entre siete navíos vinculados a las exportaciones de petróleo venezolano capturados por el ejército y la Guardia Costera de Estados Unidos (USCG) en las últimas semanas, principalmente en el mar Caribe.
Las autoridades estadounidenses no han revelado los destinos ni los planes para los buques incautados. La USCG declinó hacer comentarios y remitió las consultas a la Casa Blanca, que no respondió a una solicitud de Reuters.
Debido a que las balizas de geolocalización de los navíos no han sido encendidas, las ubicaciones del M Sophia y del Galileo eran desconocidas hasta la confirmación de Tankertrackers.com y de un testigo el miércoles 21.
Las naves podrían permanecer en Puerto Rico o ser trasladados a algún recinto portuario estadounidense. Los otros cinco petroleros capturados se encuentran cerca de la costa del Golfo de Estados Unidos, en aguas venezolanas y de Escocia, según mostraron los datos de transporte marítimo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado que la intervención estadounidense -incluida la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero- tiene como objetivo detener el narcotráfico.
Washington pretende dirigir al gobierno de Venezuela y reactivar el debilitado sector petrolero del país incorporando a grandes compañías petroleras estadounidenses para reconstruirlo.
Trump ha impuesto un bloqueo para impedir que los buques sancionados transporten petróleo venezolano, lo que en diciembre llevó las exportaciones casi a paralizarse. Los envíos se han acelerado en enero bajo supervisión estadounidense, aunque millones de barriles permanecen almacenados en tierra y en depósitos flotantes.
El Gobierno de Estados Unidos ha solicitado órdenes judiciales para incautar decenas de buques adicionales vinculados al comercio petrolero venezolano, dijeron fuentes a Reuters la semana pasada. Recientemente, el buque Sagitta fue interceptado.
Al igual que la mayoría de los navíos bajo sanciones occidentales o parte de la llamada “flota en la sombra”, muchos de los petroleros vinculados a Venezuela fueron construidos hace más de 20 años y representan riesgos para la navegación porque carecen de certificación de seguridad y de seguros adecuados, según expertos.
Esto significa que, si ocurre una colisión o un derrame de petróleo, establecer reclamaciones de seguros o responsabilidades es muy difícil o incluso imposible, señalaron fuentes de la industria naviera y aseguradora.
La antigüedad de estos buques, que supera el estándar de la industria de 15 años, también genera preocupación por posibles daños ambientales, añadieron las fuentes.
Las demandas de decomiso civil del gobierno estadounidense relacionadas con la incautación de los barcos pueden tardar meses o años en resolverse, lo que implica que no haya soluciones inmediatas a los desafíos.
“Estos petroleros de la flota oscura pueden ser increíblemente inseguros. Son antiguos, sus tripulaciones trabajan en condiciones riesgosas, carecen de las inspecciones de clasificación apropiadas y, a menudo, están respaldados por seguros falsos o no tienen seguro en absoluto”, subrayó David Tannenbaum, director de la firma consultora Blackstone Compliance Services.













































