Por Redacción PortalPortuario/Agencia Reuters
Rusia ha desplegado un submarino y otros buques de guerra para escoltar a un petrolero vacío y envejecido que ha estado intentando evadir el bloqueo estadounidense cerca de Venezuela, según informó el Wall Street Journal de manera reciente, citando a un funcionario de Estados Unidos.
El navío, anteriormente conocido como Bella 1, ha estado evitando la interceptación desde que la Guardia Costera estadounidense intentó abordarlo y confiscarlo en diciembre, tras el bloqueo impuesto por Washington a los envíos de crudo sancionado hacia y desde Venezuela.
Rusia ha pedido a Estados Unidos que deje de perseguir a la nave, informó el Wall Street Journal, citando a tres funcionarios estadounidenses adicionales. Reuters no pudo verificar de inmediato el reporte. La Casa Blanca y la Guardia Costera de Estados Unidos no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios fuera del horario habitual.
El martes 6 de enero, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso señaló que seguía la situación en torno al petrolero “con preocupación”, según el Journal, que citó a la agencia estatal rusa RIA.
El Comando Sur de Estados Unidos, responsable de las actividades militares en América Latina y el Caribe, afirmó en una publicación en X el martes 6 que “permanece listo para apoyar a las agencias gubernamentales estadounidenses en la lucha contra buques y actores sancionados que transitan por esta región”. No mencionó el informe del Journal ni el submarino ruso.
La Guardia Costera de Estados Unidos ha seguido al buque hacia el Atlántico oriental, donde actualmente navega a unas 300 millas al sur de Islandia rumbo al Mar del Norte, añadió el Journal, citando posicionamiento AIS.
El petrolero cambió su nombre a Marinera y trasladó su registro a Rusia, indicó el Journal.
El martes 6, el presidente estadounidense Donald Trump anunció planes para refinar y vender hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano que habían permanecido retenidos en Venezuela bajo el bloqueo de Estados Unidos, en una señal adicional de que Washington está coordinando con el gobierno venezolano tras la captura del presidente Nicolás Maduro en una redada el pasado fin de semana.












































