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Uso de grúas de pórtico en muelle público de Montevideo podría darse vía concesión

En el Puerto de Montevideo existe una disputa que involucra a Katoen Natie, la Administración Nacional de Puertos -ambas comparten la propiedad del Terminal Cuenca del Plata con 80 y 20% de las acciones- y Montecon. Esta última empresa, ligada a Ultramar, ha venido solicitando hace varios meses un permiso para incorporar grúas de pórtico en el muelle público en el cual opera, situación que ha sido negada por la ANP que ha dicho que el uso de esos equipos sólo puede darse vía proceso licitatorio.

En ese sentido, el presidente de la ANP, Alberto Díaz, puso en claro su posición sobre la instalación de grúas pórtico en los espacios públicos del puerto.

“Nuestra línea de acción de toda la vida y no solamente desde que estamos en la presidencia —Díaz fue gerente general de ANP previamente— es que tener una grúa que queda asociada al muelle no puede darse como permiso, tiene que darse como concesión”, dijo Díaz a El País.

“En esta gestión, no estamos pensando en concesionar muelles. Entonces hay que agudizar el ingenio para ver cómo mejoramos la productividad sin que pase todo a las manos privadas”, añadió.

Díaz expresó que Montecon y TCP “saben que el tema está en estudio y saben que queremos dar una respuesta antes de fin de año, aunque todavía no está la fecha concreta. Toda la comunidad portuaria también sabe que el tema es complejo y la decisión no pasará por un capricho. Cualquier cosa que se haga tiene que estar bien medida. Y en lo que a mí me toca, pensada para que sea lo mejor para el desarrollo del puerto”, sostuvo el presidente de la ANP.

“Obviamente, los demás tienen intereses particulares, válidos. Pero siempre teñidos del interés de hacer dinero con la actividad. Lo que haga la ANP tiene que ser para traer mayor productividad al puerto y no equivocarnos”, afirmó.

Por su parte,  el gerente general de Montecon, Juan Olascoaga, señaló a La República que la empresa siempre está dispuesta a participar “de cualquier instancia en el marco jurídico vigente”, y que estarían preparados para “participar de un proceso competitivo”, en el caso de que existan otros interesados en operar grúas pórtico en el muelle C del Puerto de Montevideo.

“Nunca nos hemos negado a nada. Hoy estamos operando como permisarios, pero abiertos a cualquier solución en el marco legal que la ANP proponga”, agregó.

“El estilo nuestro es que estas cosas salgan sin amenazas, ni instancias judiciales –recalcó Olsacoaga-, entendemos que lo que debe primar es el derecho en el marco de unas conversaciones que hasta el momento han sido siempre muy razonables, tanto con el Ministerio de Transportes como con la Administración Nacional de Puertos (ANP)”.

El ejecutivo portuario explicó que hoy Montecon sostiene prácticamente un 50% del mercado de contenedores, en competencia con TCP, librando una disputa que les “cuesta mucho porque es bastante desigual”, fruto de que TCP ganó “en buena ley una subasta por lo cual hoy goza de ventajas propias”.

Olascoaga subrayó que, pese a ello, y “aún teniendo dificultades de tener costos operativos mucho más altos, sumado a la dificultad de tener que manejarse en un área pública, hoy tienen “el 40 o 45% del mercado”.

“Por eso, para el que ve el tema de afuera, la empresa goza de buena salud, pero es una salud transitoria, porque desde los últimos años y más en los últimos meses, nuestros clientes nos han anunciado que si Montecon no puede duplicar la velocidad con la que atiende a los barcos, va a ser difícil que en un futuro próximo puedan mantenerse con nosotros”, añadió.

Grúas pórtico

Por esta razón, el gerente de Montecon insistió en su reclamo a la ANP para que los autorice a utilizar grúas pórtico en los muelles públicos. “Entendemos que tenemos todo el sustento legal y todo el derecho de poder invertir en equipamiento portuario, porque son grúas en definitiva.

Tenemos el derecho en el marco de la Ley de Puertos y así nos lo han dicho numerosos informes de prestigiosos juristas, sin embargo, no hemos hecho ninguna instancia judicial y pretendemos que este tema se resuelva en base a un diálogo abierto y sincero con las autoridades competentes”.

Recalcó que Montecon es el operador que desde el 2001, con prácticamente 15 años de existencia, ha ido invirtiendo a lo largo del tiempo, y tomando riesgos para asegurar la competitividad en el Puerto de Montevideo. Por eso hoy tiene 7 grúas móviles, más de 20 stakers y 3 RTG.

Olascoaga consideró que hoy cualquier operador, que califique como tal, puede operar en las áreas públicas del Puerto de Montevideo. “De hecho Montecon no es el único, las puertas están abiertas siempre y no hay ninguna barrera. Solamente hay que tomar la decisión de invertir y asumir riesgo como lo hizo Montecon”.

Sin embargo, aseguró que su empresa se ve perjudicada al no poder operar con grúas pórtico, porque las grúas móviles solo dan una productividad del orden de la mitad de lo que las grúas pórtico pueden ofrecer. “Esa es nuestra angustia porque el tiempo pasa y el no definir nada es en definitiva definir todo, porque si el tiempo sigue pasando va a llegar el momento en que no vamos a ser sustentables o una opción real para el armador”, indicó.

El doble rol de la ANP

Olascoaga acusó que la Administración Nacional de Puertos del Uruguay es juez y parte en el problema, haciendo ver que al ser propietaria de una parte de TCP manifiesta conflictos de interés al ser autoridad portuaria y, al mismo tiempo, accionista de uno de los operadores del puerto.

“La ANP tiene un difícil doble rol de tener que ser juez y parte. Es parte de un emprendimiento público-privado en el cual tiene un 20% y seguramente no tiene mayoría suficiente como para tomar determinado tipo de acciones, es franca minoría y así ha quedado plasmado en diferentes actas de acceso público en las cuales hasta se polemiza por el tema de los dividendos.  A la vez tiene el rol de ser la autoridad que defina qué hacer en el Puerto de Montevideo. Un rol que debe cumplir de manera profesional aunque tenga la difícil misión de por un lado poder apoyar a una empresa de la cual es socia (TCP) y, por el otro, permitir la competencia en el Puerto en beneficio del puerto todo”, recalcó Olascoaga.

 

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Uso de grúas de pórtico en muelle público de Montevideo podría darse vía concesión

En el Puerto de Montevideo existe una disputa que involucra a Katoen Natie, la Administración Nacional de Puertos -ambas comparten la propiedad del Terminal Cuenca del Plata con 80 y 20% de las acciones- y Montecon. Esta última empresa, ligada a Ultramar, ha venido solicitando hace varios meses un permiso para incorporar grúas de pórtico en el muelle público en el cual opera, situación que ha sido negada por la ANP que ha dicho que el uso de esos equipos sólo puede darse vía proceso licitatorio.

En ese sentido, el presidente de la ANP, Alberto Díaz, puso en claro su posición sobre la instalación de grúas pórtico en los espacios públicos del puerto.

“Nuestra línea de acción de toda la vida y no solamente desde que estamos en la presidencia —Díaz fue gerente general de ANP previamente— es que tener una grúa que queda asociada al muelle no puede darse como permiso, tiene que darse como concesión”, dijo Díaz a El País.

“En esta gestión, no estamos pensando en concesionar muelles. Entonces hay que agudizar el ingenio para ver cómo mejoramos la productividad sin que pase todo a las manos privadas”, añadió.

Díaz expresó que Montecon y TCP “saben que el tema está en estudio y saben que queremos dar una respuesta antes de fin de año, aunque todavía no está la fecha concreta. Toda la comunidad portuaria también sabe que el tema es complejo y la decisión no pasará por un capricho. Cualquier cosa que se haga tiene que estar bien medida. Y en lo que a mí me toca, pensada para que sea lo mejor para el desarrollo del puerto”, sostuvo el presidente de la ANP.

“Obviamente, los demás tienen intereses particulares, válidos. Pero siempre teñidos del interés de hacer dinero con la actividad. Lo que haga la ANP tiene que ser para traer mayor productividad al puerto y no equivocarnos”, afirmó.

Por su parte,  el gerente general de Montecon, Juan Olascoaga, señaló a La República que la empresa siempre está dispuesta a participar “de cualquier instancia en el marco jurídico vigente”, y que estarían preparados para “participar de un proceso competitivo”, en el caso de que existan otros interesados en operar grúas pórtico en el muelle C del Puerto de Montevideo.

“Nunca nos hemos negado a nada. Hoy estamos operando como permisarios, pero abiertos a cualquier solución en el marco legal que la ANP proponga”, agregó.

“El estilo nuestro es que estas cosas salgan sin amenazas, ni instancias judiciales –recalcó Olsacoaga-, entendemos que lo que debe primar es el derecho en el marco de unas conversaciones que hasta el momento han sido siempre muy razonables, tanto con el Ministerio de Transportes como con la Administración Nacional de Puertos (ANP)”.

El ejecutivo portuario explicó que hoy Montecon sostiene prácticamente un 50% del mercado de contenedores, en competencia con TCP, librando una disputa que les “cuesta mucho porque es bastante desigual”, fruto de que TCP ganó “en buena ley una subasta por lo cual hoy goza de ventajas propias”.

Olascoaga subrayó que, pese a ello, y “aún teniendo dificultades de tener costos operativos mucho más altos, sumado a la dificultad de tener que manejarse en un área pública, hoy tienen “el 40 o 45% del mercado”.

“Por eso, para el que ve el tema de afuera, la empresa goza de buena salud, pero es una salud transitoria, porque desde los últimos años y más en los últimos meses, nuestros clientes nos han anunciado que si Montecon no puede duplicar la velocidad con la que atiende a los barcos, va a ser difícil que en un futuro próximo puedan mantenerse con nosotros”, añadió.

Grúas pórtico

Por esta razón, el gerente de Montecon insistió en su reclamo a la ANP para que los autorice a utilizar grúas pórtico en los muelles públicos. “Entendemos que tenemos todo el sustento legal y todo el derecho de poder invertir en equipamiento portuario, porque son grúas en definitiva.

Tenemos el derecho en el marco de la Ley de Puertos y así nos lo han dicho numerosos informes de prestigiosos juristas, sin embargo, no hemos hecho ninguna instancia judicial y pretendemos que este tema se resuelva en base a un diálogo abierto y sincero con las autoridades competentes”.

Recalcó que Montecon es el operador que desde el 2001, con prácticamente 15 años de existencia, ha ido invirtiendo a lo largo del tiempo, y tomando riesgos para asegurar la competitividad en el Puerto de Montevideo. Por eso hoy tiene 7 grúas móviles, más de 20 stakers y 3 RTG.

Olascoaga consideró que hoy cualquier operador, que califique como tal, puede operar en las áreas públicas del Puerto de Montevideo. “De hecho Montecon no es el único, las puertas están abiertas siempre y no hay ninguna barrera. Solamente hay que tomar la decisión de invertir y asumir riesgo como lo hizo Montecon”.

Sin embargo, aseguró que su empresa se ve perjudicada al no poder operar con grúas pórtico, porque las grúas móviles solo dan una productividad del orden de la mitad de lo que las grúas pórtico pueden ofrecer. “Esa es nuestra angustia porque el tiempo pasa y el no definir nada es en definitiva definir todo, porque si el tiempo sigue pasando va a llegar el momento en que no vamos a ser sustentables o una opción real para el armador”, indicó.

El doble rol de la ANP

Olascoaga acusó que la Administración Nacional de Puertos del Uruguay es juez y parte en el problema, haciendo ver que al ser propietaria de una parte de TCP manifiesta conflictos de interés al ser autoridad portuaria y, al mismo tiempo, accionista de uno de los operadores del puerto.

“La ANP tiene un difícil doble rol de tener que ser juez y parte. Es parte de un emprendimiento público-privado en el cual tiene un 20% y seguramente no tiene mayoría suficiente como para tomar determinado tipo de acciones, es franca minoría y así ha quedado plasmado en diferentes actas de acceso público en las cuales hasta se polemiza por el tema de los dividendos.  A la vez tiene el rol de ser la autoridad que defina qué hacer en el Puerto de Montevideo. Un rol que debe cumplir de manera profesional aunque tenga la difícil misión de por un lado poder apoyar a una empresa de la cual es socia (TCP) y, por el otro, permitir la competencia en el Puerto en beneficio del puerto todo”, recalcó Olascoaga.