Por Redacción PortalPortuario/Agencia Reuters
La petrolera estatal venezolana PDVSA reanudó la carga de crudo y combustibles después de suspender las operaciones en los terminales el domingo 14 de diciembre, lo que se debió a un ciberataque.
Sin embargo, la mayoría de las exportaciones siguen detenidas mientras Estados Unidos amenaza con aplicar un bloqueo a los buques sancionados, según tres fuentes de la compañía, operadores y datos de transporte marítimo.
Los envíos de crudo de Venezuela han caído drásticamente desde los más de 900.000 barriles diarios movilizados en noviembre, después de que Estados Unidos incautara un navíos penalizado sancionado hace una semana.
Los operadores han mantenido las naves cargadas dentro de aguas venezolanas por temor a que sean confiscados si zarpan rumbo a China, el principal destino del petróleo venezolano.
Incluso mientras los buques reanudan la carga en los terminales de PDVSA, no está claro cuántos zarparán hacia aguas internacionales. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció recientemente un bloqueo a todos los petroleros sancionados que entren o salgan de aguas venezolanas.
Por su parte, la petrolera estadounidense Chevron tenía el miércoles 17 de diciembre dos buques cargando crudo con destino a Estados Unidos, según una de las fuentes y datos de tráfico marítimo.
Chevron ha seguido enviando crudo venezolano desde la incautación ocurrida la semana pasada. La empresa es socia de PDVSA en empresas mixtas y cuenta con autorización de Estados Unidos para exportar petróleo desde Venezuela a pesar de las sanciones impuestas al miembro de la OPEP.
No todos los buques que cargan petróleo venezolano están sancionados. Entre los 80 petroleros que se encuentran actualmente en aguas venezolanas, unos 30 han sido sancionados, según TankerTrackers.com.
Un superpetrolero no sancionado zarpó esta semana en “modo oscuro”, es decir, con su señal de rastreo apagada, transportando 1,8 millones de barriles de crudo pesado, después de esperar varios días para partir, según un documento interno de PDVSA y datos de monitoreo.
Pero más de 9 millones de barriles de petróleo venezolano siguen atascados en buques dentro de aguas venezolanas. Clientes y navieras han exigido descuentos en los precios y cambios contractuales a PDVSA para compensar el mayor riesgo de transportar el crudo del país, dijeron esta semana operadores y una fuente de la compañía.
PDVSA afirmó en un comunicado el miércoles que las exportaciones e importaciones de petróleo habían vuelto a la normalidad y que su flota de tanqueros navegaba sin interrupciones.
Subproductos de petróleo
Dos buques no sancionados zarparon el miércoles 17 transportando subproductos petroleros, pero no crudo, según datos de rastreo marítimo y documentos de PDVSA.
Las naves llevan metanol y coque de petróleo, un residuo del mejoramiento de crudo. Washington no ha apuntado contra los subproductos petroleros ni contra los petroquímicos desde que impuso sanciones a Venezuela en 2019.
Al menos media docena de petroleros han dado la vuelta desde la semana pasada para evitar acercarse al mar Caribe, que está fuertemente patrullado por buques estadounidenses, según datos de TankerTrackers.com.
La administración Trump ha desplegado miles de tropas y casi una docena de buques de guerra en la región.
Venezuela calificó el bloqueo de Trump como una “amenaza grotesca” en un comunicado emitido el martes por la noche, afirmando que estaba violando el derecho internacional, el libre comercio y el derecho a la libre navegación.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha afirmado que el aumento de la presencia militar de Estados Unidos tiene como objetivo derrocarlo y tomar control de los recursos petroleros del país miembro de la OPEP. Venezuela posee las mayores reservas de crudo del mundo.
No está claro cómo Estados Unidos aplicaría el bloqueo ni si recurriría a la Guardia Costera para interceptar embarcaciones. La Guardia Costera participó la semana pasada en la incautación del superpetrolero Skipper cerca de Venezuela, la primera confiscación estadounidense de un cargamento de petróleo venezolano.
Ciberataque
PDVSA tuvo que aislar las operaciones de campos petroleros, refinerías, puertos y otras instalaciones de su sistema central para reanudar labores tras el ciberataque, según fuentes familiarizadas con sus operaciones.
La empresa estatal detectó un ataque de ransomware días atrás, y el software antivirus que utilizó para intentar resolver el problema afectó todo su sistema administrativo, según una fuente interna.
En un ataque de ransomware, un software malicioso cifra los archivos de la víctima o bloquea su equipo, lo que suele causar graves interrupciones.
Trabajadores en los terminales están registrando manualmente las entregas para evitar una suspensión más prolongada de las exportaciones, dijeron las fuentes.
Asimismo, el miércoles la mayor refinería de Venezuela, Amuay —con capacidad de 645.000 barriles diarios—, reinició operaciones tras un breve corte eléctrico, informaron fuentes a Reuters.
El aumento de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela también ha afectado las importaciones venezolanas de nafta pesada, necesaria para diluir el crudo extrapesado del país.
Las exportaciones de nafta rusa hacia Venezuela están en riesgo debido al bloqueo, señalaron fuentes del mercado el miércoles. Algunos buques que transportaban nafta rusa hacia Venezuela han dado la vuelta, según datos de tráfico marítimo.












































