Por Redacción PortalPortuario/Agencia Reuters

Tres petroleros gestionados por compañías griegas fueron alcanzados por drones no identificados en el Mar Negro, mientras se dirigían a cargar crudo en una terminal en la costa de Rusia que funciona como principal punto de exportación del petróleo kazajo, según dieron cuenta fuentes a Reuters.
Los ataques se producen mientras la producción de Kazajistán se desploma desde comienzos de enero, con las grandes petroleras estadounidenses -que dominan su sector- enfrentando dificultades para transportar crudo a través de Rusia.
Lo anterior se debería a tormentas invernales y daños presentes en la infraestructura a utilizar, lo que fue causado por agresiones previas de vehículos no tripulados ucranianos.
Kyiv ha estado atacando la infraestructura energética rusa para presionar a Moscú a poner fin a su guerra en Ucrania. Sin embargo, no estaba claro de inmediato quién estuvo detrás de los ataques contra los petroleros.
El Gobierno de Ucrania no comentó sobre los ataques. El Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC), que opera la terminal donde los navíos debían cargar mercancía, declinó hacer comentarios.
Entre los accionistas del oleoducto de 1.500 kilómetros del CPC se incluyen la compañía estatal de petróleo de Kazajistán, KazMunayGas, la rusa Lukoil y unidades de las petroleras estadounidenses Chevron y ExxonMobil.
Chevron planteó estar al tanto de los informes sobre incidentes que involucraban buques que se dirigían a las instalaciones de carga del CPC, incluido un petrolero fletado por la propia empresa.
“Toda la tripulación está a salvo y el buque permanece estable. Se dirige a un puerto seguro y estamos coordinando con el operador del barco y las autoridades pertinentes”, señaló la entidad.
Kazajistán
Dos petroleros Suezmax y un Aframax fueron alcanzados en su camino hacia la terminal de Yuzhnaya Ozereyevka, un punto de carga para alrededor del 80% del crudo kazajo destinado a los mercados internacionales, según informaron ocho fuentes a Reuters bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad de la situación.
La propia terminal ya había sido atacada anteriormente el 29 de noviembre, cuando un dron ucraniano impactó contra uno de los tres principales puntos de amarre del CPC en las instalaciones, ubicadas cerca del Puerto de Novorossiysk.
La producción de petróleo y condensado de gas en Kazajistán se desplomó 35% entre el 1 y el 12 de enero en comparación con el promedio de diciembre, dijo a Reuters una fuente familiarizada con los datos, agregando que la caída se debió principalmente a las limitaciones de exportación a través de la terminal.
El Ministerio de Energía de Kazajistán sostuvo de manera reciente que el CPC continuaba exportando petróleo a través de un punto de amarre.
Alza en costos
Los ataques contra petroleros en el Mar Negro podrían incrementar tanto los costos de transporte como los de seguros para quienes buscan cargar petróleo en las terminales rusas del Mar Negro, que manejan más del 2% del crudo mundial.
Uno de los petroleros atacados recientemente, el Delta Harmony, es gestionado por la compañía griega Delta Tankers, según mostraron datos de LSEG. De acuerdo con las fuentes, se esperaba que cargara petróleo producido en Kazajistán por Tengizchevroil, una unidad de la petrolera estadounidense Chevron.
El Delta Supreme, también gestionado por Delta Tankers, fue igualmente blanco de agresiones. Delta Tankers no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios de Reuters.
El tercer buque, Matilda, fletado por una subsidiaria de KazMunayGas y gestionado por la compañía griega Thenamaris. Se esperaba que cargara petróleo kazajo de Karachaganak cuando fue alcanzado”, según añadieron las fuentes.
Un funcionario de Thenamaris confirmó que el Matilda fue alcanzado por dos drones mientras esperaba en condición de lastre a 30 millas de los puntos de amarre del CPC.
“No hubo heridos y el barco sufrió daños menores en las estructuras de cubierta según una evaluación inicial, los cuales son totalmente reparables. El buque, en condiciones de navegar, se está alejando ahora del área”, indicó un funcionario de Thenamaris.
Dos fuentes de seguridad marítima señalaron que aparentemente se produjo un incendio a bordo del Matilda, el cual fue rápidamente extinguido.
Un cuarto buque, el Freud, gestionado por la compañía griega TMS, también se creyó inicialmente que había sido atacado, pero TMS posteriormente negó que hubiera sido alcanzado.












































