Dos petroleros que fueron encargados por la estatal venezolana PDVSA permanecen hace más de una década varados en Argentina, particularmente en el Astillero Río Santiago, en donde fuero construidos, pero nunca terminados ni entregados.
Se trata de los buques Eva Perón y Juana Azurduy, cuyo proyecto fue anunciado por Hugo Chávez junto a Néstor Kirchner, con un presupuesto estimado en 37 mil millones de dólares, según dio cuenta el medio argentino El Trece.
No obstante, 22 años después del anuncio y 14 años desde que uno de ellos fue botado al río, ambos siguen inconclusos, oxidados y envueltos en una trama de silencio, opacidad y millones de dólares perdidos.
El dictador Nicolás Maduro, recientemente capturado por Estados Unidos, ofreció años más tarde una explicación, acusando a Mauricio Macri de haber saboteado el proyecto por motivos ideológicos. Aseguró que el navío estaba avanzado en un 98% y prometió retomar la inversión, algo que nunca ocurrió.
El Eva Perón, de 183 metros de eslora, comenzó a construirse en 2007 y fue botado en Ensenada en 2012, donde permanece flotando desde entonces. Aunque las versiones oficiales sostienen que está “terminado en un 98%”, jamás fue entregado y lleva 14 años inmóvil.
Por su parte, el Juana Azurduy, de dimensiones similares y con un porte de 47 mil toneladas, nunca salió de la grada ni tocó el agua.
De acuerdo con información obtenida por El Trece, Venezuela aún adeudaría unos 5 millones de dólares por el Eva Perón y cerca de 25 millones por el Juana Azurduy. A su vez, la provincia de Buenos Aires también mantendría deudas vinculadas a plazos vencidos y prórrogas.












































