Por Redacción PortalPortuario
La Asociación de Prácticos de Puerto (Aprap) tomó conocimiento de las 99 medidas propuestas por la Cámara Marítima y Portuaria de Chile (Camport) para fortalecer el sistema portuario y la actividad marítima nacional. Aunque la entidad gremial coincidió en la necesidad de enfrentar nuevos desafíos, marcó diferencias respecto de dos propuestas específicas vinculadas al practicaje.
Lo anterior guarda relación con los puntos 21 y 22 del apartado “Disponibilidad de Puertos”. El primero plantea que la Autoridad Marítima revise el Reglamento de Prácticos para reformular las instancias de capacitación y de condición física de los individuos. El segundo sugiere que el Ministerio de Defensa considere la opción de permitir el ingreso de personas sin formación militar al Cuerpo de Prácticos, lo que sería en respuesta a una “escasez existente” de profesionales y al “bajo interés por parte de ex oficiales de la Armada”.
En lo relativo al Punto 21, la Aprap indicó que “se sustenta en un diagnóstico que no refleja adecuadamente la realidad regulatoria y operativa del Cuerpo de Prácticos. Al proponer una revisión general de sus funciones, capacitación y condición física para responder a las denominadas necesidades actuales, se omite que estas materias ya se encuentran reguladas, implementadas y sometidas a revisión permanente por la Autoridad Marítima”.
“Desde hace ya un tiempo, la Autoridad Marítima estableció un guarismo matemático objetivo, revisado anualmente, que regula la dotación y carga de trabajo de los Prácticos en cada puerto, considerando el nivel de actividad, las particularidades operativas de cada terminal, el entrenamiento requerido y el adecuado descanso, como elemento esencial de la seguridad operacional”, agregó.
La asociación señaló que la normativa vigente ya “contempla instancias periódicas de capacitación y reentrenamiento”, lo que incluiría el uso de simuladores del Centro de Instrucción Marítima (Cimar). Además, apuntó que los prácticos son sometidos regularmente a exámenes médicos, entre ellos el Test de Esfuerzo, lo que “garantiza su aptitud para el desempeño de una función de alta exigencia física y mental”.
“En consecuencia, el punto 21 no identifica una carencia efectiva del sistema, sino que formula recomendaciones que ya forman parte del marco regulatorio vigente, por lo que cualquier revisión futura debiera partir del reconocimiento de estos mecanismos existentes y no de un diagnóstico desactualizado”, remarcó la Aprap.
En relación con el Punto 22, la asociación comentó que “este se sustenta igualmente en un diagnóstico que no es efectivo. No existe escasez de Prácticos ni un bajo interés por parte de ex oficiales de la Armada. En la práctica, prácticamente el 100% de las plazas se encuentra cubierto, existiendo además un flujo constante de postulantes provenientes tanto del ámbito de la marina mercante y naval. Se debe tener en consideración que actualmente el 60% de los prácticos de puerto provienen de la marina mercante nacional”.
“No existe fundamento técnico para proponer la incorporación de personas sin formación ni experiencia marítima previa. La función del Práctico es crítica para la seguridad marítima y no admite atajos formativos. La experiencia, el conocimiento profundo de los factores que afectan a las naves en su ingreso y salida de los puertos, sumados a la habilidad práctica (el denominado ojo marinero), constituyen factores esenciales e irremplazables”, añadió.
La Aprap advirtió que pretender reemplazar años de experiencia operacional con un curso básico constituye “una irresponsabilidad, ya que la seguridad de las maniobras portuarias depende directamente del criterio profesional adquirido en la práctica real. El sistema actual, basado en altos estándares de ingreso, es el que garantiza la seguridad de la vida humana en el mar, de las naves y de los puertos”.
“Por lo tanto, la propuesta contenida en el punto 22 carece de sustento y supone un riesgo innecesario para la seguridad marítima. Todo lo anterior se encuentra plenamente respaldado por las Recomendaciones de la Organización Marítima Internacional (OMI), Resolución A.960 (23), relativas a la formación, titulación y procedimientos operacionales para los Prácticos”, enfatizó la gremial.
“En síntesis, todo lo relacionado con el practicaje en nuestro país se rige por una normativa internacional y profesional, plenamente vigente y aplicada, encontrándose bajo la tutela de la Autoridad Marítima, cuyo foco es salvaguardar la vida humana en el mar, la seguridad de las naves y de los puertos, y la protección del medio ambiente marino”, concluyó la misiva de la Aprap.
Cabe recordar que la Camport elaboró un documento que reúne 99 propuestas que buscan enfrentar los desafíos que tiene por delante el sistema de puertos y la actividad marítima chilena para fortalecer la industria. El escrito cuenta con 143 páginas que están segmentadas en siete capítulos, en los que se abordan diferentes temáticas consideradas esenciales para impulsar el sector.
“Chile ha experimentado una evolución significativa en el contexto global, especialmente en el ámbito del transporte marítimo y el comercio internacional. Como país con una extensa costa y una economía orientada hacia la exportación, el transporte marítimo es crucial para su desarrollo. A pesar de los enormes avances en materias logísticas y portuarias, el país enfrenta hoy varios desafíos, cuyo abordaje será clave para aumentar nuestra eficiencia y competitividad”, dio cuenta la Camport en su informe.












































