Por Redacción PortalPortuario/Agencia Reuters

CK Hutchison de Hong Kong informó que su filial Panama Ports Company (PPC) ha iniciado un proceso de arbitraje internacional contra Panamá, después de que el máximo tribunal del país anulara sus licencias para operar dos terminales cercanas al Canal de Panamá. El caso podría tardar años en resolverse.
Cabe recordar que la Corte Suprema de Panamá dictaminó de manera reciente que los contratos ligados al puerto de Balboa y Cristóbal violaban la Constitución del país al otorgar a la compañía privilegios exclusivos y exenciones fiscales.
No está claro cuánto podrían durar los procedimientos de arbitraje, aunque, dadas las sensibilidades políticas que involucran a Estados Unidos y China, junto con la complejidad del acuerdo, podrían prolongarse durante varios años, según algunos analistas.
“Este es un ejemplo de la creciente interconexión entre el comercio internacional, la geopolítica y el derecho”, señaló Jason Karas, especialista en disputas internacionales y socio director de Karas So LLP en asociación con Mishcon de Reya.
La decisión y el recurso al arbitraje arrojan más dudas sobre la futura propiedad de los dos puertos, que CK Hutchison ha operado durante casi tres décadas, así como sobre el acuerdo de 23.000 millones de dólares de la compañía para vender sus negocios portuarios.
“La junta discrepa enérgicamente con la decisión y las acciones correspondientes en Panamá”, dio cuenta CK Hutchison en un comunicado a la Bolsa de Hong Kong.
“El grupo continúa consultando con sus asesores legales y se reserva todos los derechos, incluido el recurso a procedimientos legales adicionales, tanto nacionales como internacionales, en el asunto”, agregó.
Ja Ian Chong, profesor asociado de ciencia política en la Universidad Nacional de Singapur, indicó que los procedimientos de arbitraje internacional suelen tardar algunos años y que es voluntario para un Estado acatar la decisión.
“Panamá puede simplemente ignorar a CK Hutchison. Creo que eso es evidente para CK Hutchison. Probablemente quieran mostrar a los accionistas que están haciendo todo lo que legalmente pueden”, subrayó Ja Ian Chong.
“El conglomerado también podría querer mostrar a los gobiernos de Pekín y Hong Kong que está haciendo todo lo posible para evitar culpas en medio de las tensiones entre China y Estados Unidos”, añadió.
Las acciones de CK Hutchison subieron 2% el miércoles 4 de febrero en las primeras operaciones, mientras que el índice Hang Seng (HSI) bajó 0,4%.
China advirtió el martes 3 a Panamá que habría “altos costos” por el fallo judicial, al que calificó de “absurdo” y “vergonzoso y patético”.
Los dos recintos portuarios cercanos al Canal de Panamá están en el centro de una oferta de compra de 23.000 millones de dólares liderada por BlackRock y Mediterranean Shipping Company (MSC), sobre los 43 puertos de CK Hutchison en 23 países.
Tras las críticas de Pekín al acuerdo, el conglomerado dijo en julio de 2025 que estaba en conversaciones para incluir a un “importante inversor estratégico” chino en el consorcio.
Fuentes de la industria han señalado que se trataría de Cosco Shipping Lines, que buscaba una participación mayoritaria, mientras que los demás preferían que fuera un accionista minoritario, una posición que se convirtió en un punto de fricción en las negociaciones.
El fallo judicial ha dejado incierto el futuro del acuerdo, aunque algunos analistas creen que la transacción podría concretarse sin incluir los dos puertos del Canal de Panamá en la cartera de activos.
“El acuerdo puede continuar con los puertos restantes. La paradoja es que, con la situación de los dos puertos clave aclarada por la Corte Suprema de Panamá, en realidad el acuerdo portuario podría tener un camino más claro hacia su conclusión, desde el punto de vista legal”, planteó Winston Ma, profesor adjunto de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York.
“CK Hutchison podría utilizar el proceso de arbitraje para reclamar daños y compensaciones por la anulación de los contratos”, complementó.
El acuerdo abrió un nuevo frente de disputa entre Estados Unidos y China, mientras ambos pugnan por el control de las rutas comerciales más importantes del mundo.
Los puertos de Balboa y Cristóbal de CK Hutchison son considerados activos estratégicos en el Canal de Panamá, la principal ruta marítima de comercio hacia Estados Unidos. Balboa se encuentra en la entrada del Pacífico del canal, mientras que Cristóbal está en la entrada del Atlántico.

La decisión del tribunal panameño fue celebrada por algunos legisladores estadounidenses como una “victoria para Estados Unidos”.
El presidente Donald Trump, quien inicialmente celebró la propuesta de venta de puertos por 23.000 millones de dólares, ha pedido que Estados Unidos “recupere” el Canal de Panamá frente a la influencia china.
APM Terminals, una filial de Maersk, declaró que estaba dispuesta a operar temporalmente las terminales de Balboa y Cristóbal para evitar cualquier impacto en el comercio regional y global. La empresa ya ha sostenido conversaciones con el presidente panameño.












































