Asociación Nacional de Armadores advierte que cabotaje debe abrirse en "igualdad de condiciones"

Al cumplirse 197 años de la Marina Mercante chilena, la Asociación Nacional de Armadores (ANA) defendió -una vez más- la idea de abrir el cabotaje a naves de bandera extranjera, siempre y cuando exista “igualdad de condiciones”, a fin de no perjudicar a la flota nacional.

Así lo dijo Roberto Hetz, presidente de la instancia, durante la ceremonia de premiación de los mejores tripulantes y oficiales de la Marina Mercante nacional.

Hetz explicó que, el año pasado, las cargas de cabotaje mayor alcanzaron las 13.3 millones de toneladas, siendo los graneles líquidos y sólidos los principales productos movilizados de esa forma, no así el de contenedores que, para la ANA, no ha crecido lo suficiente.

“Es verdad que el cabotaje de contenedores no ha crecido como nos gustaría, y queremos que esta situación se revirtiera, pero para ello se debe generar la demanda que haga atractivo el mercado por un lado y por el otro facilitar mediante modificaciones a la legislación vigente, que empresas extranjeras se instalen en Chile y participen del cabotaje en igualdad de condiciones por supuesto laborales, tributarias y legales“, señaló Hetz.

En esa línea, el timonel de los navieros sostuvo que el gremio seguirá trabajando junto a las autoridades y socios estratégicos para fortalecer a la Marina Mercante chilena.

“Se ha tomado conocimiento de un eventual nuevo proyecto llamado “Apertura del Cabotaje Marítimo”, nuevamente deseo manifestar nuestra opinión, la ANA  apoya y cree necesaria la competencia leal. Está demostrado que beneficia a todos, simplemente solicitamos que se trabaje bajo un mismo régimen regulatorio para todos los participantes del mercado”, insistió.

Un error aquí, en este marco legal, que no responda a este requisito, podría generar un gran golpe negativo para la Marina Mercante nacional, debemos ser conscientes y trabajar en conjunto cualquier sea el nivel de modificaciones que se pretenda introducir en la ley, siempre , como ha sido hasta hoy, estaremos disponibles para trabajar en equipo junto a las autoridades y demás miembros de esta industria. Es nuestro deber cuidar nuestras instituciones formadoras, nuestra historia y por sobre todo a nuestra gente que tan abnegadamente se sacrifica en beneficio de todos los chilenos y de su comercio marítimo”, añadió el máximo representante de la ANA.

Según Hetz, la legislación nacional y la reglamentación marítima tienen “oportunidades de mejora”, a fin de hacerlas concordar con la normativa y práctica internacional. Por eso, señaló que “hemos visto con gran alegría como en los últimos meses se han activado por parte de instituciones del Estado los procesos de ratificación de importantes convenios internacionales como lo son, el convenio laboral marítimo y el de identificación de la gente de mar embarcada, ambos ratificados a nivel internacional, pero que en nuestro país tenían largo tiempo sin actividad y que son necesarios para introducir cambios acordes a la dinámica de esta industria, eminentemente internacional y globalizada”.

Puerto de Gran Escala

En su intervención Hetz también se refirió a la pronta apertura del Canal de Panamá ampliado y cómo su puesta en marcha en 2016 va a exigir al sistema portuario de Chile que deberá estar preparado para la recepción de naves de  mayor tamaño, razón por la cual hizo un llamado a las autoridades a definir a la brevedad la instalación del Puerto de Gran Escala.

“Esta ampliación del canal traerá consigo el arribo de buques más grandes, aunque son los agentes económicos quienes determinan su tamaños óptimos en los embarques, sin embargo se estima que dejará de manifiesto la necesidad de más y mejor infraestructura portuaria, lo que se debiera materializar con el anuncio del puerto a gran escala, cuyo anuncio esperamos sea a la brevedad posible para no afectar el rendimiento operacional de las naves“, indicó.

“Una postergación de este y otros proyectos de infraestructura nos llevarán a perder importantes volúmenes de carga que con gran esfuerzo han logrado atraer a los operadores de puertos privados y concesionarios de terminales estatales”, advirtió.

Lo anterior es trascendental para el país que depende en un 92,5% del mar y el sistema portuario para llevar a cabo su comercio exterior, el cual -según cifras preliminares- movió por vía marítima unas 113 millones de toneladas, marcando un aumento del 4,4% en relación al 2013.

En relación al estado actual de la industria naviera, Hetz detalló que, el año pasado, el panorama del mercado naviero mostró una volatibilidad en el nivel de los fletes, lo que junto a la actual crisis financier y entregas pendientes siguen repercutiendo en la industria que presenta un exceso de oferta de tonelaje, lo cual ha sido absorbido -apuntó- con la reducción de velocidad de las naves, una reducción del costo del petróleo y la recuperación ligera de los fletes en algunos mercados.

La crisis de la industria también  ha sido, por otro lado, amortiguada mediante la reducción de costos un mejor acceso al financiamiento y las alianzas y fusiones de las empresas navieras, lo cual incluso alcanzó a empresas chilenas como la CSAV -fusionada con Hapag Lloyd- y la CCNI, cuya línea de containers fue adquirida por Hamburg Süd.

“En cuanto al volumen de carga, la demanda por transporte se incrementó en un 4%. En el mercado de buques petroleros, el volumen transportado se redujo en un 1%, mostrando una recuperación hacia fines de año. La flota creció sólo un 2%, el más bajo en una década y la utilización de la flota se estima en un 85%”, apuntó.

“Para el año 2015, se estima para este mercado un crecimiento de la demanda entre 6 y 7%, y la capacidad de transporte de la flota sumará 1,6 millones de TEUs, la mayoría en naves de gran tamaño sobre 8.000 TEUs, lo que continuará generando un efecto cascada en otros tráficos”, proyectó.

 

 

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