Avances tecnológicos hacen replantear posibilidad de usar energía nuclear en buques comerciales

Por Redacción PortalPortuario/Agencia Reuters

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La industria marítima está explorando si el combustible nuclear puede usarse para propulsar buques comerciales a medida que los avances en la tecnología abren ese tipo de opciones, dijeron funcionarios de la industria.

Sin embargo, cualquier posible solución de combustible nuclear para navíos está a, al menos, 10 años de distancia, añadieron.

El transporte marítimo representa casi el 3% de las emisiones globales de CO2 y la industria está bajo presión de inversores y ambientalistas para encontrar soluciones de carburantes más limpias, tales como amoníaco, metanol y el propio viento.

La energía nuclear se ha utilizado en el pasado para impulsar submarinos militares y rompehielos, aunque su uso por navíos mercantes se ha visto limitado -en parte- por el coste, pero también por la cautela de las aseguradoras a la hora de proporcionar cobertura a las naves que entran en puertos comerciales sin una mayor comprensión de los riesgos involucrados.

Una encuesta realizada en mayo por la Asociación de la Cámara Naviera Internacional dijo que el combustible nuclear estaba siendo visto con más interés que en 2021, y algunos veían que los barcos comerciales de propulsión nuclear serían viables en la próxima década.

Los reactores pequeños y producidos en masa que se prevén instalar a bordo de motonaves son menos potentes y consumen menos combustible nuclear que las instalaciones nucleares tradicionales.

“El desarrollo de la cuarta generación de reactores nucleares modulares está allanando el camino para posibles aplicaciones futuras a bordo de barcos”, afirmó un portavoz del constructor naval italiano Fincantieri, refiriéndose a las centrales nucleares más pequeñas.

“En este momento, varios proveedores de tecnología se ocupan de la fabricación de prototipos, cuyos procesos de desarrollo se encuentran en diferentes niveles de madurez, previendo más o menos una década antes de completar las pruebas de concepto”.

Fincantieri estaba “interesado en seguir la evolución de estas tecnologías que pueden contribuir significativamente a la descarbonización de los buques relacionados con nuestra actividad principal”, que son los cruceros, los buques de guerra y los buques especializados, añadió el portavoz.

La italiana RINA, una de las principales empresas de certificación de buques del mundo, está monitoreando el uso de combustible nuclear y participa en un estudio de viabilidad junto con Fincantieri y una compañía de tecnología nuclear, según dijo a Reuters el director general de RINA, Ugo Salerno.

Salerno comentó que los portacontenedores -que requieren una potencia significativa- se encuentran entre los segmentos de transporte que podrían ser viables para el combustible nuclear. “Probablemente pasarían entre siete y diez años” antes de que la producción sea factible, acotó.

“Necesitamos escalar una montaña enorme, que es la opinión pública”, dijo al margen de una conferencia naviera de Capital Link en Londres la semana pasada, refiriéndose a la preocupación por el uso de combustible nuclear.

Riesgo

Los riesgos incluyen cómo se instalará un pequeño reactor en un barco y si existe alguna exposición potencial a la radiación. También hay dudas sobre las salvaguardias que deben existir cuando el navío se mueva, sobre la propiedad del buque y si se necesita mayor seguridad en el mar, dicen fuentes de la industria.

Core Power, con sede en el Reino Unido, está buscando por separado desarrollar un prototipo de reactor nuclear avanzado de sales fundidas que utilice combustible líquido en lugar de carburante sólido.

Estos reactores de fisión nuclear implican que la fuente de poder y el refrigerante se mezclen en una sal de combustible que es líquida a altas temperaturas.

La falla más común citada en los reactores nucleares convencionales está relacionada con la pérdida de refrigerante, lo que puede provocar el sobrecalentamiento del núcleo. El uso de un combustible líquido donde el combustible y el refrigerante son iguales elimina el riesgo de un accidente por pérdida de refrigerante, indicó Core Power.

“Creemos que en algún momento entre 2032 y 2035, deberíamos poder demostrar el primero”, dijo a los periodistas el director ejecutivo de Core Power, Mikal Boe, durante la Semana del Envío Internacional de Londres el 14 de septiembre.

“Si queremos tener una transición limpia y verde, la energía nuclear tiene que ser parte de ella”, concluyó.

Pasado

El desarrollo de barcos mercantes nucleares no es algo nuevo y se remonta a los años 50, los que no logran obtener éxito comercial.

El primero de su tipo fue el NS Savannah, construido en Estados Unidos, botado en 1962 y retirado de servicio ocho años después. Se le consideró un triunfo técnico, pero no fue económicamente viable.

Por su parte, la motonave de carga e instalación de investigación Otto Hahn, de origen alemán y lanzado al mar en 1964, recorrió 650.000 millas náuticas en 126 viajes (en 10 años) sin ninguna clase de problemas técnicos. No obstante, demostró ser demasiado caro en su funcionamiento y fue transformado a diésel.

El tercer ejemplar civil fue la nave japonesa Mutsu, botada en 1968 pero cuyo reactor no fue finalizado hasta 1972. En 1974 experimentó el escape de neutrones y rayos gama causando un incremento de tensiones en la ya desfavorable recepción pública y política sobre el navío, lo que perduraría hasta que fue dado de baja en 1992. En 1995 se le retiró el reactor y, tras un proceso de descontaminación, el Mutsu fue reconstruido como motonave de observación oceánica bajo el nombre de Mirai.

En contraposición, la propulsión nuclear demostró ser factible, tanto técnica como económicamente, para los rompehielos soviéticos en el Ártico. El primero, lanzado al mar en 1957, fue llamado Lenin y permaneció en servicio durante 30 años, atravesando un proceso de renovación de sus reactores en 1970.


 

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